Por: Toño Sánchez Jr.
Hace muchos años se firmó el famoso ‘Pacto de Playa Blanca’, en el embrujador San Antero, fue el primero, pero ayer viernes 4 de julio, Día de la Independencia del Imperio del Norte y Día de la Constitución de Colombia se pudo haber firmado el segundo ‘Pacto’ en pro de Comfacor.
Pero permítanme recordarle cómo fue aquel retorcido ‘Pacto de Playa Blanca’:
*** “Bajo el inclemente sol de verano, pero acompañado de una fuerte brisa que hace más soportable los atardeceres en Playa Blanca, balneario ubicado frente al embrujo del Caribe, se firmó el 5 de marzo de 1990 el Pacto de Playa Blanca”.
“El acuerdo consistía en que el movimiento Poder Popular se comprometía a apoyar, en ese entonces, al candidato por el grupo Insurgencia Liberal a la Alcaldía de San Antero, Jorge Morales Diz, para el período 1990-1992. De igual forma Insurgencia Liberal respaldaría al aspirante que propondría Poder Popular, para el período 92-94”.
“El documento que respaldaba el pacto era una LETRA DE CAMBIO (¡¡¡!!!), por valor de 8 millones de pesos, firmada por Feliciano Pérez García y Jorge Morales Diz, del grupo Insurgencia Liberal, a favor de Cristóbal Correa Carvajal, líder del grupo Poder Popular”.
“Morales Diz fue el ganador de las elecciones de 1990, pero en 1992 los de Insurgencia Liberal trataron de hacerle ‘conejo’ a los de Poder Popular y allí comenzó el litigio”.
“La letra de cambio es un título valor que presta mérito ejecutivo, esto quiere decir que se puede hacer efectiva en pocos días y si el deudor no tiene dinero le pueden embargar los bienes, que fue lo que les sucedió a los señores Pérez García y Morales Diz como deudores”.
(“…”)
El Tribunal superior de Justicia, Sala Civil-Familia, integrado por los magistrados Joaquín Esquivia López, Vicente De Santis Caballero y Gustavo Espitia Peralta, conoció del caso y escogió como ponente del mismo al magistrado De Santis.
Consideró en su ponencia que el pacto no puede tenerse en cuenta «en cuanto que tanto su causa como su objeto son ilícitos, ya que la política o acuerdos políticos no están en el comercio, ni son fuente de obligaciones al tenor de nuestra legislación civil».
El pacto -dice la sentencia- al ser garantizado con la suscripción de una LETRA DE CAMBIO, trasciende los linderos de lo moralmente permitido, atentando contra las buenas costumbres.
“»Costumbres malsanas como esa, que han hecho carrera en nuestro país, deben ser desterradas para darle paso a una democracia plena, en donde los ciudadanos colombianos asuman una posición ideológica libre o exenta de presiones que contrarían el ordenamiento jurídico e institucional”, señaló De Santis en la Sentencia”.
“Afirma que los movimientos políticos en su afán «desnaturalizado de su misión han logrado perturbar la conciencia ciudadana, recurriendo a mecanismos que han desvertebrado nuestra democracia hasta convertirla en un instrumento de favor de las clases dominantes, en detrimento de la población en general, lo que ha conllevado, a las injusticias sociales, caldo de cultivo de la insurgencia irreverente, evitando que la paz deje de ser un propósito real para convertirse en quimera»”.
*** Este texto es de mi autoría.
Como ven, este maquiavélico ‘Pacto’ se firmó en 1990. Todo indica que en esa misma embrujante región del Caribe colombiano se firmó el segundo ‘Pacto de Playa Blanca”.
“Por la Prosperidad de Comfacor”, se le oyó decir con emoción a Robert Angulo, así me informó una fuente de entero crédito que rogó por el anonimato. Y seguida a la frase se escuchó un entusiasta choque de copas y la consabida palabra: “salud”. Todo había quedado consumado.
A este aquelarre en San Antero estuvo ‘El Pastuso’, el nuevo Director de Comfacor; el anfitrión fue Robert Angulo, el nuevo Secretario General de esta Caja y también es ‘El Duro’ en San Antero del senador Trujillo, el otro ‘Duro’ de Itagüí. Y no podía faltar quien le sopla todo al Director y le carga la maleta, Juan Milanés Méndez (Entro como cuota del Uribismo y hoy es más petrista que Verónica Alcocer). Una fuente al interior de Comfacor, y que sabe mucho de futbol, me dijo que éste Milanés les hace recordar a aquel Director Técnico del Junior de Barranquilla, Roberto SAPORITI.
Bueno, la situación de esta Caja de Compensación Familiar, que ha servido para todo, la resumo de esta manera:
– Se la están asaltando.
– El Director que salió sigue mandando por interpuestas personas que quedaron allí dentro y le son leales. Hasta afirman que ha firmado documentos, luego de salir, con fechas anteriores a su salida (Esto es muy común en las Alcaldías).
– Juan José González debía salir el 15 de julio de 2025, lo sacan 15 días antes y le enciman 40 millones de barras.
– Pero a los días desempolvan un contrato (prórroga) de Comfacor con él por término de dos años.
– Quien debe legalizarlo es la sincelejana que llegó, Paola Charry (Nueva Gerente de Recursos Humanos). Pero ésta no se atreve y se comunica con la temible ‘GiGi’ (Anterior Gerente de Recursos Humanos), que fue la que hizo todo con respecto a ese ‘caliente’ contrato. Se vislumbra un duro enfrentamiento entre ‘La GiGi’ vs ‘La Pao’. Las apuestas están 3 a 1 a favor de ‘La Pao’. Como recomendación recuerden lo que pasó con un apellido Sarabia hace unos días. Y como decía ‘El Flecha’: “Familia que roba unida, permanece unida”.
– El gran misterio con ese contrato es que ahora nadie lo firmó, pero sí hay una firma y no quieren decir de quién es.
– Y bueno, llega Robert Angulo y debe pronunciarse sobre este contrato y denunciar si se está ante un acto irregular.
– Se afirma que ya Juan Milanés Méndez le puso la ‘tarjeta de tiro’ al cargo de Subdirector Financiero de apellido Echeverry, cuota de Wadith Manzur, quien cayó en desgracia y van por todo lo que huela a recomendado de él. Qué vaina la política en Córdoba, hace unos días en el ‘Paraíso’, días después, en el mismísimo infierno. Pero eso sólo pasa en Montería. Porque no hay peor enemigo en Córdoba, que los mismos cordobeses.
– Por qué la Contraloría General no AUDITA a Comfacor, teniendo la competencia para hacerlo. Pero antes le caían a ‘Lucho’ Hoyos con todo.
– Y ya que lo menciono lo mostraron como el engendro del mal de Comfacor y hoy podemos saber que siempre fueron otros. Qué si fue inocente o culpable, bueno, jamás ni nunca reparto ese tipo de ‘Diplomas. Pero lo cierto es que se ha defendido en lo penal, disciplinario y fiscal. Pero los de ahora han hecho de todo y ni siquiera los investigan.
– No hay duda de que quien manda en Comfacor es la Superintendente de Subsidio Familiar, pero afirman que quien verdaderamente mueve los hilos de todo es su presunto novio de apellido Sánchez.
– También es cierto que, así como se compran contratos públicos, también hay ‘contratistas’ y ‘empresarios’ que compran entidades intervenidas en todos los sectores que vigilan las Superintendencias.
– No hay razón legal para que Comfacor siga intervenida. Por qué no se la regresan a los empresarios cordobeses.
– Por qué el silencio cómplice de los empresarios cordobeses. Por qué no la reclaman: “¡Es de ustedes!”, y la salvan.
– No menciono a los políticos de Córdoba porque ellos hacen parte del problema.
– Y dónde está el acomodado sindicato de Comfacor. A ellos les encanta los anestesiantes. Será qué los ‘anestesiaron’ otra vez’. ¿Xilocaína al cuánto por ciento les inyectaron?
Increíble que una empresa que es patrimonio de los cordobeses haya terminado así. Han hecho lo humana y perversamente posible e imposible para acabarla, robársela, arruinarla y no han podido.
Ni escribir de todas las historias sórdidas que recorren esos tenebrosos pasillos y algunas oficinas, incluida la del Director.
Esperemos que el segundo ‘Pacto de Playa Blanca’, que es por la ‘Prosperidad de Comfacor’ no termine como el primero, que se selló con LETRAS DE CAMBIO’, después vino el ‘conejo’ y luego la denuncia o demanda.
O de pronto, ante tanta avaricia, pueden acabar como la versión de una ‘Segunda Marquetalia’.
No tengo duda alguna ya: En Montería y Córdoba no existe la palabra imposible para lo torcido y retorcido.
@antoniosanchezjr
