Por: Toño Sánchez Jr.
Nadie puede negar el gran crecimiento que han tenido la Feria del Río de Montería (Que inicia desde mayo de cada año) y la Feria de la Ganadería de Córdoba (Esta ha iniciado regularmente desde la segunda semana junio). Han pasado los años y se ha notado que cada versión es mejor que la anterior. Hace 20 años esto no era así.
Mi reconocimiento público al Alcalde de Montería, Hugo Kerguelén (@kerguelenhugo) y al Gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara (@ErasmoZB) por hacer parte de este crecimiento de Montería y de Córdoba teniendo como plataforma una Feria.
No podemos desconocer los avances que otros mandatarios intentaron, pero que eran pasos pequeños inicialmente, para ahora pensar en grande.
Nadie puede negar que existen diferentes tipos de turismo: gastronómico, medioambiental, cultural, artístico (Conciertos, muestra de arte, bienales, entre otros), de salud (Este muy de moda, gente que se viene a hacer procedimientos ambulatorios y aprovechan para hacer turismo) y está el turismo de las Ferias y Festivales, por solo mencionar estos.
Hay dos ciudades de la Región Caribe que nos han dado un grandioso ejemplo de lo que se puede lograr con estos eventos: El Carnaval de Barranquilla por excelencia y antigüedad; y el Festival Vallenato en Valledupar.
El primero mueve los millones de dólares que ustedes quieran. Hay gente que sólo vive para ese majestuoso Carnaval. Desde el que cuida carros y vende agua ganan billete, que se la malgasten eso es problema de cada quién. Ni hablar ni escribir de cómo la capacidad hotelera es copada en su totalidad. Ni de los bailes que montan en los más prestigiosos hoteles.
A todo esto, los barranquilleros lo aprovechan para llevar a poderosos empresarios del interior del país (Y extranjeros) y a toda la ‘realeza’ de los políticos y Gobierno de turno. Allí se planean y se forjan grandes negocios y alianzas.
Pero quien se lleva el título en relaciones públicas con su evento es Valledupar con su Festival Vallenato.
Saben atender a todos aquellos poderosos y ‘realeza’ política, a quien me referí antes. Los hacen sentir como Renos de 14 astas o puntas. Los arrodillan, literalmente, a punta de atenciones, Old Parr, Arepa de Queso, Chivo y demás viandas de esa bella tierra.
Nadie puede negar que mucho del desarrollo de Valledupar, y futuro laboral de muchos vallenatos, está ligado a ese Festival. El futuro de muchas personas se definió en una parranda vallenata.
Lo mismo hay que buscar con la Feria del Río de Montería y la Feria Ganadera de Córdoba. Que en buen momento unieron esfuerzos para que se hable de una sola Feria.
Que hay mucho por mejorar, no me cabe la menor duda. Además, esto es como una prueba ensayo – error – aprendizaje. Yo creo que ni los mismos organizadores se la creyeron, que esto iba a crecer así.
Con todo respeto a los ácidos críticos que han aparecido, yo me quedo con lo bueno que esta Feria y que puede ser cada año mejor.
Me quiero referir al ‘Pueblito Cordobés’, obra que inició en la administración pasada y la inauguró este Gobernador.
La pregunta es: ¿Quién y cómo se va a financiar? ¿Concesionarla a particulares? ¿A cambio de qué?
Son necesarios interrogantes para que esa millonaria inversión no termine en ruinas. Aquí sí veamos un mal ejemplo de Valledupar con su gran parque que ha sido un fracaso.
Pero para esto está la creatividad. Y hacer todo con total transparencia.
Siguiendo con estos ácidos críticos, muchos atacaron todo porque no los invitaron a un baile. Hasta donde les va a llegar la envidia y el resentimiento. Uno invita a un baile a quien le da la gana. No era ni un baile ni una fiesta pública.
A mí no me invitan a nada de eso y no me pasa absolutamente nada. Por otra parte, se pierde la invitación porque no asisto a ese tipo de fiestas porque no las disfruto, además que me encantan es los agasajos privados.
Otra cosa, quien ha dicho que a los bailes o fiestas que haga un gobernante tienen que entrar los periodistas, con menos razón si el evento es con invitación.
En fin, siempre van a existir personas excesivamente resentidas y malquerientes gratuitos que van a desprestigiar lo bueno que se hace, por lo que hay que seguir trabajando por una mejor Feria 2026.
Para finalizar, no podemos dejar de lado los abusos en las tarifas de los taxis. Una cosa es rebuscarse en la Feria, pero otra es atracar. Me dicen que costaba más una carrera al Coliseo de Ferias que al Aeropuerto Los Garzones (Que tiene Peaje).
Con respecto a los precios en restaurantes y otros sitios de comida, no me cansaré de repetirlo aquí hay una equivocada percepción de que todo mundo es mafioso o contratista del Estado.
Pero todo esto lo endereza el mismo mercado.
Lo reitero, lo que viene el Año 2026 para estas ferias debe superar todo lo logrado en este 2025. Y corregir todo lo que no salió bien. Aprender de las lecciones y de la sana crítica o recomendación.
¡Felicitaciones!
