A través de un comunicado, las cuotas de extorsión, que ellos llaman “impuestos de guerra” en municipios de Córdoba, serán retiradas como gesto de buena voluntad para marcar un rumbo de diálogo con el Gobierno de Abelardo de la Espriella
El Clan del Golfo anunció que suspenderá durante tres meses el cobro de extorsiones, o lo que ellos denominan “impuestos de guerra”, en varias zonas del país donde mantiene presencia, en lo que calificó como un gesto dirigido al presidente electo, Abelardo De La Espriella, mientras insiste en abrir un proceso de sometimiento a la justicia con el próximo Gobierno.
La decisión fue comunicada este martes 30 de junio a través de un pronunciamiento atribuido al Bloque Roberto Vargas Gutiérrez, estructura que aseguró que la medida comenzará a regir el 10 de julio y se extenderá hasta el 10 de octubre de 2026 en los territorios bajo su influencia.
Entre las regiones incluidas aparecen numerosos municipios de Antioquia, Córdoba y Sucre. En el caso de Córdoba, el anuncio cobija a Montería, Tierralta, Montelíbano, Puerto Libertador, Planeta Rica, San Pelayo, Lorica, Cereté, Sahagún, Chinú, San Carlos, San Antero, Cotorra y Purísima, entre otros.
En el documento, la organización afirma que la suspensión de la medida representa un sacrificio económico para su estructura, pero sostiene que mantendrá su presencia en los territorios donde opera. Incluso asegura que, “a pesar del menoscabo de las finanzas que implica la suspensión temporal del recaudo del impuesto de guerra, el Ejército Gaitanista de Colombia continuará garantizando la seguridad y la justicia en los territorios bajo su control”.
El grupo armado también calificó la decisión como “un gesto tangible de buena voluntad al presidente electo” y aprovechó el comunicado para reiterar su intención de avanzar hacia un proceso de sometimiento a la justicia, una propuesta que ya había planteado días atrás mediante una carta dirigida a De La Espriella.
En esa comunicación, el Clan del Golfo manifestó que estaría dispuesto a acogerse a la justicia, aunque condicionado a la creación de un marco jurídico que, según la organización, ofrezca garantías legales, seguridad para sus integrantes y reglas claras para un eventual sometimiento colectivo.
Además, volvió a solicitar que el nuevo Gobierno designe representantes para conocer los acercamientos que, según el grupo, cuentan con el acompañamiento de países como España, Noruega, Suiza y Catar, así como de organismos internacionales. En el comunicado, la organización afirma: “Reiteramos la invitación para que el Gobierno entrante designe observadores que acompañen y conozcan de primera mano el desarrollo del espacio de conversación. No tenemos nada que ocultar y sí mucho que mostrar sobre lo construido”.
La postura del presidente electo
El nuevo pronunciamiento del Clan del Golfo se conoce pese a que Abelardo De La Espriella ha sido enfático en descartar cualquier proceso de negociación con esa organización.
Durante la campaña presidencial y después de su elección, el mandatario electo ha sostenido que su gobierno no dará continuidad a la política de “paz total” impulsada por la administración saliente y que frente a estructuras como el Clan del Golfo aplicará una política de autoridad, sin abrir mesas de negociación.
Tras conocerse recientemente audios sobre presuntos acercamientos entre el Gobierno saliente y esa organización criminal, De La Espriella incluso solicitó que la información fuera remitida al Departamento de Estado de Estados Unidos y pidió adelantar las acciones judiciales correspondientes frente a los hechos denunciados.
Hasta el momento, el presidente electo no se ha pronunciado sobre este nuevo comunicado emitido por la organización armada.
