Por: Toño Sánchez Jr.
Así inician los INTERROGATORIOS de la Fiscalía.
Yo no sabía que las salas de redacción de algunos medios, que se autodenominan nacionales, se convirtieron en salas de interrogatorios.
Y que los periodistas que preguntan tienen el derecho de ser insolentes, y hasta agresivos e irrespetuosos con sus entrevistados cuando éstos no le responden lo que aquellos quieren oír.
Se han convertido en salas de redacción para lapidar y guillotinar al entrevistado, en especial, a quien no les caiga bien o, que a ‘juicio’ de ellos, ya esa persona que tienen sentada en la sala o por teléfono fue declarada culpable.
Es más, reparten ‘títulos’ de moral y ética; como también de inocente o culpable.
Algunos se las dan de ‘órgano de cierre’: en lo penal, fiscal y disciplinario… y hasta de todos tres.
Creen que libertad de prensa es ser agresivo con el entrevistado. Y tienen hasta la estrategia del policía bueno y el policía malo. Se ponen de acuerdo para ver quién pregunta qué.
Pero debo ser sincero. El periodismo colombiano de los años 80 y los 90 no era así. Era un periodismo riguroso, muy riguroso, pero en especial muy respetuoso de las personas a las que se entrevistaba por cualquier medio de comunicación. No juzgaban. Ni tomaban partido y de hacerlo eran extremadamente discretos.
Debo dejar esta precisión. El periodismo más serio, más respetuoso, es el escrito, en especial en temas de entrevistas.
Para muchos periodistas, mujeres y hombres, hoy una entrevista es subirse a un tinglado y noquear, o hacer que tire la toalla, el entrevistado. Eso jamás puede llamarse entrevista periodística.
Mi gran maestro, Jorge Consuegra (R.I.P.), debe estar revolcándose en su tumba y querer resucitar.
Cuánto hace falta.
No voy a redescubrir la rueda. Pero existe una diferencia abismal en una entrevista para radio, prensa y televisión. Pero todas tienen una característica innegable: Que se soportan en el respeto por el entrevistado.
Que, si el entrevistado no lo tiene, no lo entreviste o suspenda la entrevista.
Aquí creen que hacer la pregunta ofensiva o intimidadora es sinónimo de periodista independiente (Algunos y algunas –con enfoque de género- se hacen llamar disruptivos). Se creen Bárbara Walters o Diane Sawyer; otros se las dan de Walter Cronkrite o de Mike Wallace (Sólo Diane vive). Estos periodistas fueron únicos, en un país muy exigente para ejercer este oficio, por allá por años 60, 70, 80 y parte del 90.
Muchas de sus mejores entrevistas están en YouToBe, y hasta en español, y viéndolas o escuchándolas se aprende todavía, porque soy un convencido de que hay que aprender con el que sabe.
Todo esto está pasando porque estamos ante un PERIODISMO CORPORATIVO (¡¡¡!!!).
Antes la discusión era con el Director, Editor o el Jefe de Redacción para publicar o hacer una Crónica o un Reportaje o una Entrevista. Hoy no es así.
Los medios de comunicación pertenecen a poderosos holding que manejan el poder económico del país y que han puesto presidentes, ministros, embajadores y concesiones.
Hoy un Director o Editor tiene que hablar con el presidente de la Junta Directiva que maneja el medio, quien le dará las INSTRUCCIONES de que va y lo que no va. A quién se entrevista y a quien no. Así lo nieguen es la purita verdad, como dicen en Lorica.
Esos poderosos se CASAN con candidatos presidenciales, ministros, gobernadores y alcaldes (Depende la Categoría). Son quienes dan la orden de cómo será la línea editorial y quien es el aspirante ‘bendecido’. Algunos jefes no lo dirán de frente, pero con el pasar de los días periodistas, lectores, televidentes y radioescuchas lo sabrán.
Por ese periodismo CORPORATIVO es que se vino abajo la calidad, el respeto y la independencia periodística.
Desde la reelección de Juan Manuel Santos todo se fue al demonio en respeto. Comenzaron las campañas sucias, las de insultos. Allí los medios hicieron su mayor aporte ya que se alinearon a determinada campaña a punta de miles de millones en contratos de publicidad oficial.
Poderosos empresarios regalaban la publicidad (La pagaban de su bolsillo) al candidato de sus preferencias.
Luego, estas sucias y vulgares campañas crecieron más cuando ganó el inepto de Iván Duque y ya se vislumbró allí lo que iba a hacer el comunismo y el progresismo, que es lo mismo, en la campaña que seguiría en 2022.
Lo vimos y no nos equivocamos. Todo ha sido ratificado en estos últimos años. Ataques personales, instigar al odio, llenar de resentimiento a los colombianos, descalificar y desacreditar a los demás. Ni hablar del tema corrupción y respeto por la institucionalidad.
No olvidemos que cuando el presidente de los progresistas insultó a las periodistas se lo celebraban.
El anterior párrafo que sea la introducción para referirme a celada que le tendieron al candidato presidencial Abelardo de la Espriella en un canal de televisión.
Eso parecía esas cacerías que hacía la realeza en Inglaterra, salían con una manada de perros y varios cazadores a cazar la presa.
Sólo que acá fue en una sala, donde se acomodó todo lo más parecido a una ‘gavilla’ para cazar al candidato.
Tenían la seguridad que lo iba a acabar y no fue así. Después se vino una tendencia en redes impresionante, que creo que la ha aprovechado la campaña, los contrarios y enemigos a favor de cada uno.
A los minutos vino la victimización. Que es la más grande enseñanza del progresismo a este país.
Pero independiente a la discusión que hay ahora, yo la planteo desde donde tengo conocimiento, que es de Periodismo.
Eso que hizo ese canal y otros; y otras emisoras, lo digo con convicción: ESO NO ES VERDADERO PERIODISMO.
Eso es activismo puro untado de bronca y deseos de desquite.
Yo no estoy en contra del activismo, de lo que sí estoy en contra, es que lo seas y no lo reconozcas y te ampares en el Periodismo.
Hay unas periodistas que hacen periodismo con tanto odio, que no sé cómo puede correrles tanta hiel por dentro de su cuerpo. Cómo hacen para llegar a dormir y darle un beso a los hijos o al marido, después de un día de total furia.
Serán 18 días de sálvense quien pueda.

Toño… Yo ayer estaba ocupado en temas de campo y cuando pude acceder a internet ya en la tarde, vi fue el escándalo, por eso no puedo hablar puntualmente de la entrevista. Pero coincido contigo. Estamos viendo, especialmente en tv y radio un periodismo sicarial, que va es a por la víctima. Y como decimos en Antioquia… Y con esa boquita toma leche y no se le vinagra?