Por: Toño Sánchez Jr.
Al publicar esta Columna de Opinión sólo faltan 14 días para votar en primera vuelta presidencial, y lo que está pasando con el candidato Abelardo de la Espriella es delicado, lo quieren asesinar.
El presidente de los progresistas se hace el desentendido, decide mirar para otro lado, lo mismo hacen los organismos de seguridad del Estado, pareciera que quisieran ganar las elecciones por ‘sustracción de materia’.
A Abelardo de la Espriella no hay duda que lo quiere matar la izquierda en Colombia con todas sus ‘vertientes’: guerrillas de todo pelambre, disidencias de las Farc, Eln, Clan del Golfo, Crimen Organizado, narcotráfico, minería criminal y hasta lavadores… no de ropa, de dinero y de todo tipo de delitos.
Y hasta me atrevo a decir, que desde la misma derecha también lo quisieran ver muerto. Si creen que estoy inventando solo escuchen la encendida alharaca de la tal Paloma Valencia en donde condena las medidas de protección de Abelardo de la Espriella. Esta candidata parece que perdió control, la enloqueció ‘El Tigre’… y es que los tigres asustan.
Lo peligroso es que pareciera, que desde el Gobierno progresista se alentara esto, con un silencio, que se asemeja a la complicidad. Puedo estar equivocado, pero las acciones y hechos no dan margen para estar errado.
No olvidemos que el candidato comunista y progresista Cepeda, ante el crimen del precandidato Miguel Uribe, asesinado hace corto tiempo, dijo que era un ‘crimen de guerra’.
Y hasta tenía razón, siempre y cuando, Miguel Uribe hiciera parte de la estructura de un grupo armado al margen de la ley. Ya que, en guerra irregular, de eso sí que sabe Cepeda, tú puedes asesinar a todo aquel que represente una ventaja táctica, militar, política, económica o ideológica para tu enemigo.
Hoy en día Abelardo es un peligro inmenso para el comunismo-progresismo y la derecha que representa Paloma Valencia. Es por ello que su vida está en un verdadero riesgo.
La situación del candidato De la Espriella me hace recordar a aquella película protagonizada por Bruce Willis ’14 Calles’ (Realmente se llamó ‘16 Blocks’), yo asemejo esas ‘14 Calles’ a los 14 días que faltan para el 31 de mayo.
Abelardo tiene que hacer de todo para llegar vivo a ese día.
Y ya desde ‘La casa del Terror’, perdón, de Nariño, ya están alistando el Plan B. Que consiste en montar la izquierdosa narrativa de que les robaron las elecciones y echar a las calles la jauría. Ya los de Fecode y las primeras, segundas, terceras y décimas líneas están en pie de lucha.
Nunca en mi vida había visto una campaña como está, en donde el juego sucio, el odio y el rencor son los protagonistas.
Una campaña en donde a nadie le importe que quieran asesinar a un candidato. Unos medios de comunicación (Hay unas excepciones), en especial los de Bogotá, unidos para ir en contra de un solo aspirante. Y los pocos medios que lo respaldan son atacados por hacerlo.
Columnistas de opinión, que más bien actúan como un clan, para denigrar, desprestigiar y destrozar a uno de los aspirantes.
Esto lo que hace es elevar el nivel peligro en torno a Abelardo de la Espriella. Tal vez lo hacen, porque en lo más recóndito de su corazón lo que desean es que lo maten.
Esta campaña ha sacado lo más sucio, ruin y oscuro de los políticos, medios de comunicación y periodistas de Colombia.
Yo nunca me imaginé tanta insolidaridad y maldad de los colombianos… a lo mejor habrá excepciones, pero me cuesta encontrarlas.
Que Dios proteja a Abelardo y a todos los demás candidatos a la presidencia.
