“La orden [Traición] ya fue ejecutada”

Por: Toño Sánchez Jr.

Voy a utilizar el título del libro de Alessandro Portelli, que trata sobre la terrible masacre en las Fosas Ardeatinas, en Roma, en la Segunda Guerra Mundial, acontecida el 24 de marzo de 1944 (335 personas fueron fusilas por los nazis). Un día antes fue el atentado de la Vía Rosella.

Historiadores narran que cuando desde el Vaticano se pidió que no fueran a ejecutar a todas esas personas inocentes, el responsable de las SS lanzó esa lapidaria sentencia: “La orden ya fue ejecutada”.

Uso este título para parafrasearlo en el sentido de que el llamado ‘Clan del Golfo’ o ‘Autodefensas Gaitanistas de Colombia’, AGC, ya fueron negociadas en Doha, en Catar. (Me llama poderosamente la atención de este sitio para negociar, donde está la base militar más grande de EE.UU. en Oriente Medio).

Van a ser traicionados por dos profesionales de ese vil oficio: Otti Patiño y Álvaro Jiménez (Afectos al grupo guerrillero M-19).

Los mismos que estuvieron por allá en los 90 en ‘Las Tangas’, en la desmovilización del EPL y de la gente de Fidel Castaño. Proceso del cual quedaron mentiras y recrudecimiento del conflicto meses después de que estos combatientes entregaran las armas.

Comenzaron los de las Farc a asesinar en Urabá a todos los desmovilizados del EPL, con el silencio complaciente de estos dos oscuros personajes, y de Antonio Navarro Wolf.

No se cumplió con lo prometido en los acuerdos y las Farc terminaron copando todo el territorio que entregó el EPL.

Hay que precisar que Patiño y Jiménez se presentan en Montería a entrevistarse con Rodrigo García Caicedo (R.I.P.) para indagar por la muerte de Carlos Pizarro.    

Los dos M-19 tenían el convencimiento de que Rodrigo García conocía a Fidel Castaño y miren ustedes la verdad, verdadera. Son estos exguerrillos los que presentan a Fidel Castaño con el ganadero García Caicedo, eso fue en la temible finca de Las Tangas. Todavía hay muchos testigos vivos de esto. (Parte de esta historia está narrada en mi libro: ‘Las Crónicas que no me dejaban contar’, que próximamente estará en el mercado con dos inéditas crónicas).

Fidel Castaño muere el 6 de enero de 1994, pero siempre se le escuchó decir lo frustrado que estaba con el Gobierno Nacional y los intermediarios del M-19 en el proceso con el EPL y la gente armada de él.

Han pasado los años y estos dos personajes están otra vez detrás de ‘procesos de paz’ con gente que viene de las Autodefensas, que hoy se autodenominan Autodefensas Gaitanistas de Colombia… o ‘Clan del Golfo’.

Si miramos con detenimiento, Otti Patiño y Álvaro Jiménez, tienen un trato ‘extraño’ o discriminatorio con la gente de las AGC, así estén ahora sentados en Doha.

No olvidemos que hace unos meses Álvaro Jiménez se levantó de conversar con la comandancia del las AGC y a los pocos minutos los bombardearon. Quién llevaba el chip para dar con las coordenadas, es una pregunta que muchos miembros de esta organización se hacen todavía.

Todo parece indicar, que las disidencias de las Farc y los del Eln pusieron como condición, que para negociar con ellos la ‘verdadera paz total’, tenían que ‘sacar’ de circulación a los del ‘Clan del Golfo’ o las mismas AGC.

No se puede negar que las AGC son el grupo más grande en combatientes ahora mismo en Colombia. Y que tienen el control de lo que quieren las disidencias de las Farc y Eln: la cocaína.

Esto no es por ninguna paz.

Se podría inferir que todo se trata de la búsqueda por entregarle el control total del narcotráfico a otros grupos al margen de la ley que están en conversaciones con el actual gobierno y en donde Patiño y Jiménez son determinantes.

Quiero contarles una verdadera anécdota acontecida con el Presidente Andrés Pastrana y Carlos Castaño Gil, comandante de las Autodefensas Unidas de Colombia para aquellos tiempos.

Pastrana venía sin avances contundentes en su proceso de paz con las Farc en San Vicente del Caguán. Y se le ocurre buscar ‘algo’ que mostrar en el tema de la paz. Y desata toda una tormenta cuando a finales de 1999 dice que va a despejar tres municipios para dialogar con el ELN, dos estaban en el sur de Bolívar (San Pablo y Cantagallo) y uno en Antioquia (Yondó).

Nace un movimiento social nunca antes visto en Colombia: NO AL DESPEJE.

Aquí Carlos Castaño y todas las Autodefensas descubrieron el trabajo social del Bloque Central Bolívar, al mando de ‘Julián Bolívar’, en toda esta zona del sur de Bolívar y Santander.

Pararon al país por varias semanas. Cerraron la Troncal del Magdalena Medio, el corazón por donde circula casi toda la carga de Colombia. Andrés Pastrana jamás se imaginó lo que desató con este regalo que pretendía darle al ELN.

“Carlos, las ACCU (Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá) no pueden despejar Yondó porque eso sería abrirle las puertas a las Farc para la reconquista del Magdalena Medio después de haberlas sacado de acá hace más de 20 años”, le dijo ‘Rodrigo Doble Cero’, Comandante del Bloque Metro, a Castaño.

Esta posición de ‘Doble Cero’ llevó a Carlos Castaño a escribirle a ‘Julián Bolívar’: “Comandante Julián, yo no quiero otro Caguán a una hora de la única refinería del país (Barrancabermeja). No lo podemos permitir. Hable con las comunidades para que se movilicen. Y si toca ir por las vías de hecho, nos iremos”.

Aquí comienza el No al Despeje.

Castaño monta un centro de mando en Bogotá, arriendan un apartamento en la Calle 92 con Cra 11. Y desde allí comienzan los diálogos con Andrés Pastrana.

Con estas conversaciones no hay duda que Carlos Castaño mostró que era de línea conservadora y paraestatal. Cuando la población del sur de Bolívar tenía arrodillado al Gobierno Nacional, y que sabían que podían obtener muchas reivindicaciones sociales, Castaño ordenó parar el bloqueo de las vías. La comunidad en sur de Bolívar llegó a tildar de “traidor” a ‘Julián Bolívar’.

Todo esto lo narro para decirles que ya Andrés Pastrana llevaba dos inicios de procesos de paz fallidos, se le acababa el tiempo y no quería irse con las manos vacías. Y es cuando ya terminando su mandato le manda dos razones a Carlos Castaño para dejar montado un proceso de paz con las Autodefensas.

Estas dos razones, inexplicablemente, no aparecen en su libro, pero sí en el mío: ‘Hermanos de Sangre’ (Intermedio Editores).

Carlos Castaño consulta a todos sus asesores externos y a unos cuantos comandantes sobre si aceptar el ofrecimiento. Las opiniones se dividen, pero gana un argumento, que palabras más… palabras menos…, es que por qué regalarle un triunfo a Pastrana en estos momentos en donde ya va de salida.

Ya Castaño le había mandado una razón a Álvaro Uribe Vélez (Pero eso va para Historias y Crónicas Narradas en YouTobe @CanalTSanchezJr

Hoy, aquella decisión de las Autodefensas tiene un valor, en el sentido de que, de haber aceptado el ofrecimiento, ¿el presidente siguiente (Uribe) los hubiese traicionado? Es un interrogante para interpretar nuestra reciente historia.

Hoy el Clan del Golfo o las AGC están en esa misma situación, pero con una claridad que aquellas Autodefensas no tenían, estos saben que van a ser traicionados. Aquellos estaban convencidos que se iban a sentar a negociar con un ‘amigo’.

Álvaro Uribe, después de traicionarlos, dejó que a todas las zonas se las tomara nuevamente los grupos ilegales, con excepción donde estaban los poderosos del país.

Ahí están los mapas y las transparencias para ver que estoy diciendo la verdad.

Hoy los del ‘Clan del Golfo’ y las AGC no quieren ver que ya fueron negociados, o como dice el título de esta Columna de Opinión: ‘La orden [traición] ya fue ejecutada’.

Qué le van a decir a la gente de Urabá, no lo sé, pero van por ellos, así como vendrán por la gente de Córdoba.

Quiero terminar con una temprana alerta que me dio una entera fuente de inteligencia en Córdoba. Me aseguró que hay informes de inteligencia que señalan que grupos al margen de la ley (Disidencias) quieren atentar contra sitios de Montería. Me afirma que ya le mandaron una alerta a los centros comerciales para que intensifiquen su seguridad.

Le creo a mi fuente. Jamás me ha mentido.

Razón por la cual pedirles a las autoridades, alcalde, gobernador que nos cuenten el riesgo en que estamos. Porque esto de la seguridad no es un problema de las autoridades únicamente, es de TODOS LOS CIUDADANOS.

Y no es un secreto que los grupos al margen de la ley les encanta atentar contra esas regiones que disfrutan ‘vivir en paz’. La maldad no tiene límites en Colombia.

Somos una región de ‘patrones’. A penas se vaya el ‘Clan del Golfo’ y/o AGC vendrá otro ‘patrón’. Que ya Otti Patiño, Álvaro Jiménez y su ‘patrón’ ya saben quién es.

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