ASÍ SE CONFORMÓ EL BLOQUE METRO

Soy Toño Sánchez Jr.

Me encanta narrar historias.

Esto es Historias y Crónicas Narradas

Nadie más que los Castaño Gil -Vicente y Carlos-; y ‘Rodrigo Doble Cero’ fueron quienes organizaron el ‘Bloque Metro’ en la temible Finca ‘La 35’. Detrás de ellos estuvieron otros comandantes, que eran pocos en 1988, que apoyaron con logística, combatientes y armas a la conformación del ‘Metro’. Nadie más lo organizó. Hoy, en un famoso Juicio muchos están diciendo e inventando que ellos estuvieron en la creación del Bloque Metro, cuando ni la edad les daba, ni jamás los conocían en Urabá para aquellos tiempos.

El nombre de Bloque Metro lo puso el mismo ‘Rodrigo Doble Cero’.

Era finales de 1994, el mando del grupo de las Autodefensas estaba en manos de Vicente y Carlos Castaño Gil, ya que una mañana del 6 de enero, de ese mismo año, había caído Fidel Castaño. La prioridad era expandirse hacia San Pedro de Urabá y tomarse toda esa zona. El encargado de esa misión no fue otro que Carlos Mario Garcia Fernandez, quien así con ese nombre no infundía miedo, pero cuando se decía ‘Rodrigo Doble Cero’ la cosa cambiaba.

Y cuando este aguerrido combatiente llegó a San Pedro de Urabá, al primero que abordó fue a Sebastián Ortega, el hombre que tenía el monopolio de los carros Uaz, que eran los únicos que podían transitar por todas esas trochas y caminos de herradura. Sus vehículos viajaban a Turbo, Necoclí, Apartadó, Carepa, San Juan, Arboletes, entre otros municipios de Antioquia. Y a Córdoba llegaba a Canalete, Valencia y Montería.

La información de inteligencia que existía era de que ‘Don Sebastián’ era el hombre fuerte de las Farc en esa zona.

– Don Sebastián, ya usted sabe quién tiene el mando ahora en la zona, empezó a decirle, con voz pausada, ‘Doble Cero’. – Y, seguido, levantó un poco la voz:  – Son las Autodefensas y yo soy el comandante militar. Le vengo a proponer que deje de colaborarle a la guerrilla y trabaje con nosotros. No le va a pasar nada. Pero si sigue trabajándole a la guerrilla yo mismo vengo y lo mato”.

El comerciante, sin intimidarse, le responde que ellos estaban con la guerrilla porque eran los que mandaban en la zona. Y seguido le dice: “Pero que, si las Autodefensas nos garantizan la seguridad y nos protegen, me voy con ustedes”.

Y le agrega: “Yo tengo cinco hijos, deme pistolas y radios, y verá.

‘Doble Cero’ se los llevó para ‘La 35’, donde funcionó inicialmente una Escuela de Formación, que dirigía y que tenía como subalterno a alias ‘JL’.

‘Doble Cero’ era el que manejada en la escuela los grupos especiales.

Al grupo de Don Sebastián Ortega con sus hijos comenzaron a conocerlos como ‘Los Patecaucho’. En toda esa región nadie desconoció la finura que demostró esa familia para combatir a la guerrilla.

Junto a toda esta gente que estaba comenzó a llegar una gran cantidad de muchachos que se querían vincular a las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá.

Entre ellos hicieron presencia los cuatro hijos de un señor llamado Mauro Franco, vinieron desde Santo Domingo, Antioquia, a San Pedro de Urabá.

Entre estos Franco estaba uno conocido con el alias ‘Jota’.

Éste le pide a ‘Doble Cero’ que quiere ser el segundo de ‘Patecaucho’. El Comandante Rodrigo acepta. Todo iba bien hasta que ‘Jota’ se molestó y decidió irse de San Pedro de Urabá para Santo Domingo.

Por lo que va en busca de Jesús Ignacio Roldan, ‘Monoleche’, para pedirle que interceda por él ante ‘El Profe’, Vicente Castaño, para que le dé unos muchachos para entrar a Santo Domingo, Antioquia, que estaba lleno de guerrilla.

Llegan a la Finca ‘La 15’ donde está ‘El Profe’, le cuentan lo del plan de ‘Jota’, y éste ordena: ‘Éntrenlo’.

“‘Jota’, hay que empezar limpiando primero el patio de la casa. Le voy a dar cinco pelaos, cinco fusiles, cinco pistolas y radios, y comienzan por Barbosa, Copacabana, Girardota, Amalfi, Cisneros, San José del Nús, San Roque, hasta llegar a Puerto Berrío”.  

Cuando Vicente Castaño comienza a comprar tierras por Girardota reclutan 5 pelaos más con fusil y continúa el ‘gatilleo’.

Cuando consolidan toda la región montan una poderosa base militar en el Corregimiento de Cristales, en jurisdicción de San Roque. Que había sido también el cuartel general del ‘Cura Pérez’, máximo comandante del Eln.

Ya estando en Cristales con la zona asegurada llega a ‘Doble Cero’ un nuevo comandante que le envían de ‘La 35’, alias ‘Arboleda’. De quien escribían en las paredes de muchos pueblos del Nordeste Antioqueño: “Arboleda, el rey de los asesinos”.

El otro miembro para la fuerza que se les unió fue alias ‘El Panadero’, el financista del Bloque Metro. También enrolaron a alias ‘Gavilán’, un ganadero que tenía un inmenso trapiche. Y era colaborador de la guerrilla.

‘Gavilán’ fue el enlace para que cayera alias Beto, temible comandante de la guerrilla en esa zona de Colombia.

También llegó ‘Freddy’, un pelao que terminó siendo el estafena de más confianza de ‘Doble Cero’.

Esta fue la época en casi toda la comandancia de lo que había sido el EPL, estaba ahora operando con las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá: ‘El Cura’, ‘Brancho’, ‘Sarley’, ‘Gonzalo’, ‘Ramiro’, ‘Giovanny’, ‘Otoniel’ y ‘James’, entre otros. Este último, era de las Farc y sirvió como guía a una comisión del FBI que vino desde Estados Unidos a investigar la muerte y desaparición, un 25 de febrero de 1999, de tres indigenistas norteamericanos perpetrados por las Farc.

Pero hay una historia que merece ser narrada antes de la llegada del Bloque Metro.

El grupo que unos ganaderos de esa región de Cisneros, San Roque y Puerto Berrío montaron antes de que llegara el Bloque Metro y que dio mucho que hablar. El combo de ‘Filo’… ‘El Filósofo’.

Antes de que llegara el Bloque Metro un grupo de ganaderos de Medellín, San Roque y Puerto Berrío habían armado un grupo comandado por alias ‘Filo’.

Esta es una parte de aquella Historia.

– Esto se ‘puteo’, pero lo vamos a arreglar. – Gritó el delgado y joven comandante del grupo armado a todo el pueblo que tenía reunido frente al atrio de la iglesia.

A un metro de sus pies todavía corría la sangre que salía de los 3 cadáveres que estaba tendidos allí. Hacía unos minutos los habían ajusticiado frente a los presentes.

– Soy el comandante ‘Filo’ y he venido a acabar con toda la guerrilla de la zona y con todos sus colaboradores.

Estaba cayendo ya la noche en ese bello y humilde pueblo llamado Cristales, ubicado en el Nordeste y a 30 minutos del Municipio de San Roque en Antioquia.

Por otra vía también se llegaba a Cristales, un trayecto de 20 minutos, saliendo de San José del Nus, éste último, paradero obligado de camioneros, buses y demás conductores de la vía que va de Cisneros a Puerto Berrío, para empalmar con la Troncal del Magdalena Medio.

Cristales está ubicada en un filo de un cerro y solo tiene una sola vía principal por donde solo puede transitar un carro. Para dar la vuelta y regresarse por el camino que llegaron, los vehículos tienen que ir hasta los extremos del pueblo para poder hacer el giro.

Desde los inicios de este corregimiento se producía más café que caña, pero después de los mediados de los 80 todo se invirtió, más caña que café. Uno de los mejores trapiches que existía era el de ‘Gavilán’, un poderoso panelero y agricultor, muy amigo del ELN.

En los cañones del Nus hay ganadería y sembrados de yuca y plátano todo el año. Y en temporada se siembra maíz y frijol.

Las casas en Cristales no tienen patio sino una gran ventana por donde se divisa un gran cañón cubierto de abundante vegetación y árboles. Nada ni nadie sube por allí hasta el pueblo.

Tal vez por el fácil control militar que se podía ejercer y ser un sitio estratégico para esconderse lo escogió muchas veces Manuel Pérez para pasar allí largas temporadas.

Ese Manuel Pérez no era otro que el más temible y despiadado comandante guerrillero del Ejército de Liberación Nacional, ELN. Su chapa o alías era la del ‘Cura’ o ‘Poliarco’.

Cristales era también el centro de mando y ‘oficina’ para cobro de extorsiones y pago de secuestros que tenía, alias ‘Juan Pablo’, el jefe de finanzas del ELN para esa zona.

Para finales de 1993 ‘Juan Pablo’ vio premiado su esfuerzo financiero -recogió en poco menos de 3 años más de 10 mil millones de pesos en robos, extorsiones y secuestros- fue nombrado comandante del frente guerrillero ‘Bernardo López Arroyave’ (BLA) del ELN.

Lo que no se imaginaba ‘Juan Pablo’ era que con la llegada de ‘Filo’ a Cristales nada iba a volver a ser igual en esta región de San José del Nus, Cisneros, Providencia, Maceo, San Roque… ni tampoco para ‘Juan Pablo’.

*****

Para finales de 1995 ya existían en Urabá y Córdoba un grupo denominado Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá, ACCU, al mando de los hermanos Carlos y Vicente Castaño Gil, y ‘Rodrigo Doble Cero’.

No tenían todavía el poder para operar en diferentes partes del país, pero ayudaron a replicar el modelo de sus inicios en otras regiones que le pedían ayuda.

Fidel Castaño Gil, ya asesinado, pero muerte que era el secreto mejor guardado de las Autodefensas, había dejado muchos amigos y conocidos en todas las regiones de Antioquia.

En Medellín, en la casa de los Castaño, ‘Montecasino’, un grupo de personas, entre los que estaban comerciantes, hacendados, ganaderos, transportadores y empresarios se reunieron para acordar llevar un grupo a San Roque y tomarse Cristales.

Los Castaño no tenían la gente, pero decidieron ayudarlos y los asesoraron a como montar un pequeño grupo para defenderse y que más adelante, cuando tuvieran a su gente formada los llevarían hasta allá a reforzarlos.

Un grupo de empresarios se reunió en una finca en San José del Nus, de propiedad de alias ‘Tubo’, y allí decidieron montar el grupo paramilitar que los defendiera. En la reunión estuvo un oficial, vestido de civil, de la Décima Cuarta Brigada con sede en Puerto Berrío. Quien al terminar les dijo que les tenía al muchacho ideal para dirigir el grupo.

– Le dicen ‘Filosofo’ y acaba de pedir la baja del Batallón Palagua… -El oficial hizo un largo silencio.

– Nunca he visto a soldado que odie más a la guerrilla que ese, les va a encantar. – Dijo y se despidió.

Comenzó la conformación de este pavoroso grupo paramilitar. Empezaron con 23 combatientes incluido ‘Filo’.

*****

Llegó ‘Filo’

El 17 de julio de 1996 entró ‘Filosofo’, el mismo ‘Filo’, con su gente, y un desertor del ELN, a Cristales. Reunieron a toda la gente frente a la iglesia.

A un lado tenían a cuatro personas amarradas y señaladas por el informante de ser auxiliadores de la guerrilla. El mismo ‘Filo’ los mató delate de todos los presentes.

Después inició su arenga con la famosa frase que la decía a todas las personas cuando se las encontraba: “Esto se ‘putió’, pero lo vamos a arreglar’.

El criminal recorrido continuó en Providencia y terminó en San José del Nus. Golpearon y se fueron. No tenían la gente suficiente para enfrentarse a la guerrilla en un combate.

Como ‘Filo’ conocía a muchos militares de la XIV Brigada comenzó a patrullar con soldados del Batallón Bomboná para golpear al ELN en San Roque y Cristales.

Al tener el control de la zona ‘Filo’ regresó con sus hombres a Cristales y allí se acantonaron.

*****

Aunque poco se sabe de la vida de ‘Filo’ lo cierto es que nadie se imaginó el nivel de crueldad de este combatiente. Solo la sospecha de que a alguien lo señalaran de ser amigo de la guerrilla era suficiente prueba para él, la muerte del señalado era un hecho.

Era delgado, bajito, 1,70 de estatura, amonado, ojos hundidos y como de 27 años.

En un inicio no tenía base fija, era como una víbora para moverse, sólo él sabía dónde iban a dormir cada noche. Ya consolidada la zona tomó como base Cristales y una zona llamada Vuelta Acuña (Vereda de Cimitarra, Santander, pero está al frente de Puerto Berrío y solo hay que cruzar el río Magdalena).

Su fama se fue regando por toda la región y el pavor aumentó cuando un día entró a la única carnicería del pueblo, a un lado de la iglesia y de una panadería, a ver como el carnicero picaba un hueso con una corta hacha.

El propietario se puso nervioso al verlo allí mirándolo detenidamente.

– Deme esa hacha, después se la traigo. – Le dijo sonriendo. Como si estuviera pidiendo una libra de carne.

 ‘Filo’ al filo de la desgracia

Si bien era cierto que el grupo de ‘Filo’ era independiente, patrocinado por una gente de Puerto Berrío a Urabá, al campamento central de Carlos Castaño, llegó el reclamo y las quejas por toda la crueldad y terror que venía sembrando ‘Filo’ en toda esa región de Antioquia.

La gente de esa región asumía equivocadamente que el mando de ‘Filo’ lo tenían las ACCU o los Castaño Gil.

Vicente Castaño siempre exigió -a los grupos de las ACCU y a los independientes- combatir a la guerrilla y sus auxiliadores, pero a la vez tratar de ganarse a la comunidad, en especial a los campesinos, ya que éstos terminaban apoyando a quien tuviera el fusil. Pero qué mejor que hacerlo sin intimidarlo, sino colaborarles.

Por eso Vicente Castaño le dijo a su hermano:

– O lo mata usted o lo mato yo… usted dirá. – Y se fue.

Carlos Castaño se quedó pensativo. Ya sabía del abuso que venía cometiendo ‘Filo’ con la población y había hablado con la gente de Berrío de que iba a proceder contra ese comandante y grupo.

Pero gente muy poderosa de la región de Puerto Berrío le había pedido un favor. Que esperara un tiempo y no le arrancara a ‘Filo’ para que éste terminara una ‘vuelta’ que pedían los ‘primos’.

Carlos accedió de inmediato.

Ahora no sabía qué hacer. Se quedó pensando y gritó.

– Guardia, llámeme a ‘Doble Cero’.

*****

Después de la reunión se decidió acelerar el curso de comandantes y patrulleros que se estaba realizando en la escuela de ‘La 35’. Esa gente debía estar lista pronto para irse para Cristales.

*****

‘Los ocho de Colombia’

“Aquí matamos el 24 y 25 de diciembre y en Semana Santa”, le dijo ‘Filo’ a sus hombres frente a los residentes de la vereda La Culebra, corregimiento de Alicante, en Puerto Berrío.

Desde muy temprano habían llegado allí para ajustar una vieja cuenta, porque hacía un tiempo el IV Frente de las Farc, perteneciente al Bloque del Magdalena Medio, comandado por alias ‘Pastor Álape’, se había metido a La Culebra y habían matado al comandante del grupo paramilitar alias ‘Marinillo’ y a seis combatientes más.

El grupo paramilitar llegó a establecerse nuevamente allí y a advertir a los moradores que les pasaría si colaboraban a la guerrilla o los delataban.

Estando allí, ‘Filo’ recibe un llamado por radioteléfono que lo hace partir de inmediato para Puerto Berrío.

*****

El lunes 12 de agosto de 1996 Luis Alfonso Peláez Vega, Francisco Faber Toro Toro, Miguel Ángel Amariles Zapata, Derubín Cifuentes Sánchez y Luis Alfonso Martínez Suárez se reúnen en la estación de gasolina de este último para coordinar el viaje a Puerto Berrío que tenían programado para el miércoles 14.

Luis Alfonso Martínez Suárez era quien más ascendencia tenía sobre los demás y el más próspero. Era el vocero de todos los comerciantes. Montó la bomba de gasolina con mucho trabajo y esfuerzo, era la más grande de San Roque. También estaba dedicado a atender otros negocios que tenía en el pueblo.

Por la inseguridad que se vivía en la región decidió comprar un arma en la XIV Brigada.

Los otros seis comerciantes tenían negocios u oficios diferentes.

– Miguel Amariles era administrador de la finca Agualinda.

– Darubín Cifuentes estaba en el negocio de la compra y venta de finca raíz.

– Faber Toro tenía dos carnicerías y compraba y vendía ganado.

– Alfonso Peláez Vega era comerciante, dueño del almacén ‘Sol y Sombra’.

– Álvaro Carmona Franco estaba en el negocio de la compra y venta de ganado.

– Ramón Agudelo era el conductor del carro y vivía del transporte de pasajeros.

– Henry Jiménez Arroyave (menor de edad). 

Todos necesitaban renovar sus salvoconductos para portar armas, por lo que debían desplazarse hasta Décimo Cuarta Brigada del Ejército Nacional con sede en Puerto Berrío.

Uno de ellos se comprometió a contactar a Ramón Agudelo para que condujera el carro Nissan, de color amarillo, capota negra, con placas LWH 407 para que los llevara y trajera.

El menor de edad, Henry Jiménez Arroyave, de 13 años, los estaba escuchando. Cuando los comerciantes se levantaron de sus sillas, Álvaro les pidió que lo llevaran, dio un argumento que impidió negarle el deseo. Manifestó que nunca había ido a Puerto Berrío, que lo quería conocer y que hacía las veces de ayudante del chofer.

Acordaron salir bien temprano el miércoles para estar antes de las ocho de la mañana en la entrada de la Brigada.

El miércoles 14 de agosto de 1996 todos estos comerciantes se despidieron de sus esposas con la promesa de ellos de que a mediodía o después de almuerzo de ese mismo día estrían de regreso.

Todos salieron de sus casas con la bendición de ellas.

Mery, la esposa de Luis Alfonso Martínez Suárez, le pidió a su esposo que no fuera, él se quedó mirándola y le dijo: “Me da pena con esos señores que me comprometí a ir con ellos. Vaya rempláceme este ratico en la bomba que yo regreso prontico y allí se va defendiendo mientras llego”.

-Y hasta el sol de hoy no ha vuelto. -Recuerda su esposa.

*****

Ramiro Agudelo, el chofer, los recogió muy puntual a todos y a las siete de la mañana estaban el parque principal de Puerto Berrío.

Para pasar el tiempo se hicieron hacia el muelle y comenzaron a hablar. Al momento un conocido de todos se les acercó a saludarlos y continuaron la conversación.

A los minutos un extraño llamó a la persona que se había acercado a los comerciantes, se trataba de Guillermo Arias, alias ‘Tatareto’, miembro activo de la Convivir ‘Asociación Las Guacamayas’ (Personería Jurídica mediante Resolución No 41935 del 19 de diciembre de 1995, expedida por la Gobernación de Antioquia).

El recién llegado preguntó que si quién eran esas personas. A lo que el otro respondió que se trataba de unos comerciantes que venían de San Roque a renovar los salvoconductos.

El miembro de la Convivir se quedó mirando a los comerciantes y se fue.

No se quedó en el muelle ni en el parque, se dirigió a la entrada de la Brigada XIV y pasó de inmediato.

El futuro de los comerciantes estaba por cambiar.

*****

Los comerciantes entran a la Décimo Cuarta Brigada del Ejército un poco más de más de las ocho de la mañana. Se dirigen al área de salvoconductos y hacen la fila, cada uno de ellos lleva su carpeta con los documentos requeridos para estos procedimientos.

Pasadas más de tres horas les informan que un documento de uno de ellos se ‘traspapeló’ (Manera de decir que entre varios documentos uno fue puesto en otro sitio que no le corresponde), y que lo están buscando. Que deben esperar hasta después del mediodía.

Los comerciantes esperan.

Aquí hay todo un misterio sobre la hora en que salieron de la Brigada XIV.

La bitácora dice que salieron a las 15:31 de unidad militar.

Todos se montan al carro y un amigo de ellos, también de San Roque, Henry de Jesús Jiménez Arroyave, que estaba en las mismas diligencias, se regresa con ellos de Puerto Berrío a San Roque.

*****

‘Filo’ salió de prisa de la vereda La Culebra donde estaba dando su ‘apaciguador’ discurso.

Llegó a una finca cerca a Puerto Berrío y allí recibió la orden de que había que ‘levantar’ (Término para referirse a secuestrar a una o varias personas) a una gente que era auxiliadora de la guerrilla. Le precisaron que estaban renovando salvoconductos, que los iban a aguantar en la Brigada lo más que pudieran.

Esta orden exacerbó los deseos de matar de ‘Filo’. Salió de inmediato para Vuelta Acuña a preparar la criminal acción.

Decidió que con 10 uniformados más podía cumplir con la misión. Puso a alias ‘Pájaro’, ‘Gallo’ y ‘El Patón’ como lugartenientes para la ‘vuelta’ (Modo de llamar a una acción delictiva).

Le habían advertido que debía estar en la vía Puerto Berrío – San Roque antes de las 4 de la tarde.

La gente de ‘Filo’ se ubica en un punto que está entre Minas de Vapor y El Dorado, después de pasar por el caserío El Brazil, en la vía que viene de Puerto Berrío – San Roque.

Estado ya allí esperando reciben el soplo de que los comerciantes están salieron de la Brigada.

Los que vigilaban la salida de la Brigada XIV esperan que los comerciantes se suban al carro y los siguen hasta la salida de Puerto Berrío. Allí pasan su último reporte.

La terrible y mortal suerte de estos comerciantes ya está jugada.

Pasa el tiempo y las personas que salieron de Berrío en el Nissan LWH 407 nada que pasan por el sitio donde está montado el retén de ‘Filo’.

Éste llamó desesperado a verificar y constatan que sí salieron.

Lo que el comandante paramilitar no se imaginó es que los comerciantes decidieron parar a comer algo.

En el paraje conocido como El Brazil hay un famosísimo estadero llamado ‘La Alpina’, se especializa en asados, pero en especial el asado de Guagua (Guartinaja le dicen en otras regiones).

Según Willintong Agudelo Mejía, persona que los atendió en ‘La Alpina’, ellos llegaron a las tres de la tarde. Pero en la bitácora de la BR XIV aparece que salieron a las 15:31.

Ya ‘Filo’ había mandado un carro a hacia Berrío para ver qué había pasado. El paramilitar que conducía divisó el carro de los comerciantes en ‘La Alpina’. Siguió un kilómetro más y se regresó para no despertar sospechas.

Pasadas las 5 de la tarde los comerciantes salen del estadero.

Pasaron por el caserío El Brazil y más adelante, entre Minas el Vapor y El Dorado los paramilitares le salen y los detienen. No hubo tiempo de dialogar nada.

– Se bajan todos del carro. – Ordenó ‘Filo’.

– ¿Quién tiene el ‘polyester’? – Preguntó.

Varios paramilitares sacaron de sus bolsillos la cuerda para amarrarlos. Cuando ya los tenían a todos maniatados a lo lejos se ve venir un bus de transporte intermunicipal.

Era el último bus que había salido de San Roque para Puerto Berrío.

Los paramilitares lo paran y le dicen al conductor y pasajero que no se preocupen que llevan a esa gente, que son unos ladrones capturados, para Puerto Berrío. Y le ordenan al bus que siga.

Muchos de los pasajeros identifican a varios de los secuestrados.

La gente de ‘Filo’ les tapa los ojos a los detenidos y los montan en la camioneta Toyota 4 puertas blanca del comandante, en carro Nissan amarillo y en otra camioneta de platón. Regresan para Puerto Berrío. En el estadero ‘La Alpina’ recuerdan que el carro amarillo pasó a mucha velocidad hacia Berrío junto a otros.

Antes de llegar a Puerto Berrío los vehículos giran a la izquierda y se meten a San Juan de Bedouth hasta llegar a unos potreros de la finca Santacruz.

Unos kilómetros más y están a orillas del río Magdalena, margen izquierda. 

Allí está una motocanoa y una chalupa (Fibra de vidrio). No pueden irse todos en las embarcaciones. Por lo que los dividen en dos viajes.

Mandan delante a unos paramilitares en la motocanoa, esta se voltea y se pierde un maletín con un billete. La recuperan y siguen el recorrido.

Al rato alias ‘Carromula’, el chofer de ‘Filo’, ‘Pájaro’ y el mismo ‘Filo’ se embarcan en la chalupa con 4 de los secuestrados. Llegan a Vuelta Acuña como a las 9 de la noche con el primer viaje. El recorrido por el río en el día demora 20 minutos, pero en la noche un poco más que una hora.

En este fatídico primer viaje va el chofer, tres comerciantes y el menor de edad.

‘Pájaro’ se regresa por los otros cuatro.

‘Filo’ coge su fusil R-15 y lo pone en modo ráfaga. Lo tiempla y descarga todo el proveedor contra los cuatro amarrados y vendados que tenía al frente.

Mira a los subalternos y sin levantar la voz les dice:

– Píquenlos y tírenlos al río.

Recoge las cedulas de los comerciantes que están en una mesa, se sienta y comienza a revisarlas.

A las 10 de la noche ‘Filo’ se va en la motocanoa con un escolta para Puerto Berrío. Regresa pasadas las dos de la madrugada.

A esa hora ya sus hombres habían asesinado y picado a los otros cuatro comerciantes.

*****

El 15 de agosto de 1996 todo San Roque sabía, sin tener prueba alguna, que sus paisanos habían sido asesinados.

Varias esposas de los desaparecidos fueron a hablar con el alcalde de San Roque, Gerardo Montoya, período 1994 – 1997, y éste los mandó a donde un capitán del Ejército, comandante de una base que estaba en el municipio.

El oficial se puso de civil y llevó a las esposas de los desaparecidos a Cristales. En el retén de la entrada los guardias de los paramilitares, que prestaban guardia en la entrada del pueblo, reconocieron al militar y lo dejaron pasar.

En el centro de Cristales, una casa que ‘El Cura’ Pérez, comandante del ELN, tenía como oficina los recibió el mismísimo ‘Filo’.

– La ley y el lema de nosotros es no dejar testigos. Están todos muertos por colaboradores de la guerrilla. No busquen más y no acudan a ninguna autoridad. Y no pregunten más sino quieren que les pase lo mismo. –Se paró y se fue.

Días después, el mismo alcalde San Roque llevó a otros familiares de los desaparecidos a Cristales. Recibieron la misma respuesta.

Semanas después, la Fiscalía encontró un testigo a quien le brindó protección, y lo identificaron con el Código 42. Confesó que el carro de los comerciantes lo tenían los miembros de la Convivir ‘Las Guacamayas’ en Puerto Boyacá. Reveló que fue testigo cuando ‘Filo’ lo canjeó por dos fusiles. 

La desaparición y asesinato de estos comerciantes y del menor de edad despertó un desprecio y odio inocultable de la población contra los paramilitares.

Hasta a la mujer de ‘Filo’ en San José del Nus nadie le volvió a hablar.

Los días de ‘Filo’ estaban llegando a su final.

Llega ‘Rodrigo Doblecero’, ‘Jota’ y el Bloque Metro a Cristales

Carlos Castaño estaba indignadísimo con lo ocurrido con los comerciantes. Hasta amigos de él en el Ejército Nacional le expresaron su repudio por esta desaparición.

Castaño ordenó a ‘Jota’ que se fuera para Medellín y buscara a ‘39’ y se fueran para Cristales a proponerle a ‘Filo’ unir su grupo a una gente de las ACCU que iban a mandar desde Urabá.

– ‘NPP’. Ni por el putas. -Respondió.

– Esta zona la limpié y la conquisté yo.

‘Jota’ y ‘39’ se fueron y reportaron todo a su comando en Urabá.

Pasaron los días y Luis Alberto Villegas Uribe manda a llamar a ‘Filo’ a su finca en San José del Nus.

Allí le dice que debe esconderse por unas tres semanas ya que se viene una operación militar para apagar la ‘calentura’ que tiene la zona por el caso de los comerciantes de San Roque.

También le cuenta que los Castaño ya cuadraron todo para entrar con 200 hombres para recuperar Barbosa, Amalfi, Gómez Plata, Cisneros, Yondó, Vegachí y Maceo.

– A usted le van a respetar su zona, lo van a apoyar con un dinero y unos fusiles, pero que la condición es que todas las acciones sean coordinadas. Esa gente de Urabá no sabe en la que se va a meter, se van a demorar en tomar el control de toda esa región.

‘Filo’ aceptó de inmediato.

– Váyase para Medellín con su mujer estos días y esté pendiente a la llamada para que le salga a esta gente y cuadre el billete. Y me tiene que dar un porcentaje güevón, yo fui el que lo puse a ganar billete.

Se rieron y se despidieron.

En Medellín, ‘Filo’ y su novia, que ya estaba embarazada, se fueron para un hotel. Al pasar de los días estaba se comenzó a desesperar por estar sin apretar el gatillo.

Hasta que llegó la llamada millonaria.

Temprano lo llamaron y la cita fue en la Bomba de San Juan con la 70. Al final le pidieron que llevara un maletín pequeño o un morral.

‘Filo’ llegó en un Montero Rojo. Desde una camioneta cercana ‘Jota’ bajó el vidrio del lado del pasajero delantero y le hizo señas para que se acercara.

El temido paramilitar, arisco como él solo, vio que todo estaba despejado y nada raro se notaba. Se bajó del Montero con un bolso en la mano y llegó hasta la ventana abierta de la camioneta, después de ver y saludar a ‘Jota’ vio la inmensa cava blanca que estaba en la silla del pasajero, llena de pacas de dólares.

– No se me emocione, todo eso no es para usted. Suba para entregarle y me firme. No sé si lo quiera contar, pero esto está completo y no quiero dar tanto visaje con este dinero. -Le dijo ‘Jota’ sonriente.

‘Filo’ se subió por la puerta de atrás del costado derecho de la camioneta. Y ‘Jotá’ le pasó un pesado fajo de dólares que tuvo que recibirlo con las dos manos.

Allí perdió ‘Filo’.

Fueron los segundos suficientes para ‘Jota’ sacar debajo de su pierna izquierda la pistola y pegarle tres tiros.

Otros tres muchachos estaban mimetizados en la bomba para ejecutar el Plan B si ‘Filo’ no daba la pata.

A los pocos días ‘Jota’ llegó a San Roque y Cristales y pidió perdón a la población por los desmanes de ‘Filo’, dejó en claro que éste hacía parte de un grupo independiente patrocinado desde Puerto Berrío y no desde las ACCU.

Días después llegó ‘Doblecero’ y la cuenta regresiva comenzó para el comandante ‘Juan Pablo’ del frente ‘Bernardo López Arroyave’ del ELN.

Como dato del conflicto, en Medellín, y parte de del Valle de Aburrá, operaba el Bloque Cacique Nutibara, al mando de ‘Don Berna’, Rogelio, Danielito. Bloque que se desmovilizó el 25 de noviembre de 2003. Al Bloque Metro lo aniquilaron, no se desmovilizó.

Por último, como se está llevando a cabo un famoso Juicio en Colombia y se está inventando mucho sobre la historia del conflicto armado, toca hacer esta narración de cómo se conformó el Bloque Metro.

Ninguno de los testigos estrellas de la Fiscalía ha dicho la verdad sobre cómo se conformó el Bloque Metro.

Yo no soy nada de lo que termine en ‘ista’, con excepción de Periodista, por eso no soy ni ‘uribista’ ni nada de eso.

No me interesa ni la buena o desafortunada suerte de este ‘Monje’ de la secta de esa vivaracha derecha, ni le deseo nada malo. Lo único que sólo me interesa es que se respete la verdad de lo que ha pasado en esta cruenta guerra matapobres. Si Álvaro Uribe Vélez, ¿es paramilitar o no? No lo sé y no me consta. ¿Si es propias tropas de las AUC? No lo sé, no me consta. ¿Si fundó o creó el Bloque Metro? Tampoco lo sé ni me consta. Además, que esta no es una Historia y Crónica Narrada para ese tema.

Pero lo que sí podría inferir es una cosa, si me preguntaran qué si fue simpatizante de las Autodefensas, respondería que no me cabe la menor duda. Y creo que amar… en silencio… al enemigo de mi enemigo no es delito… todavía.

Lo que sí sé que es innegable, es que desde la Fiscalía preparan hoy testigos para manipular juicios, hechos e historia. Hoy todos esos testigos de ese ‘gran juicio’ se las dan de creadores de ‘Bloques’ de las Autodefensas. Todos se las dan de haber sido la mano derecha de Fidel, Vicente, Carlos y ‘Doble Cero’. Cuando en realidad eran tres o cuatro personas a las cuales ‘Rodrigo Doble Cero’ les permitía sentarse con él.

Más adelante les cuento cómo conocí a ‘Rodrigo Doble Cero’, nos hicimos, conocí a parte de su familia y me regaló una entrevista de voz que hace días hice pública.

Soy Toño Sánchez Jr. Y esto es Historias y Crónicas Narradas.

One thought on “ASÍ SE CONFORMÓ EL BLOQUE METRO

  1. Gracias por sus notas periodísticas, gracias por decir la verdad y narrar los hechos de acuerdo a la realidad y no dejar estos sucesos de la historia oscura de nuestro país a merced del periodismo amarillista. Es de grandes hacer periodismo informativo sin importar a quien le perjudica la verdad de tus crónicas.

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