Por: Toño Sánchez Jr.
Nunca en Colombia se había visto una campaña presidencial en donde medios de comunicación con sus periodistas se unieran como un clan, como una chusma, para atacar y desacreditar a un candidato. En este caso a Abelardo de la Espriella.
Que existirán excepciones en el manejo de la información en estas campañas, a lo mejor, pero son difíciles de distinguir.
A todo lo llaman ‘investigación’, cuando lo que hacen es tomar rumores y convertirlos en ataques de descrédito, además de injuriar, y hasta calumniar.
Ni escribir lo que vienen haciendo las ‘bodegas’ del progresismo. Es la mayor infamia que se haya permitido desde la Presidencia de la República.
Dentro de ese clan que menciono arriba se suma el de Servidores Públicos, Ministros y Embajadores, a quienes no les ha importado participar en política muy a pesar de no estar permitido.
Otro clan es el de los sindicatos, encabezados por Fecode, el del Inpec y el de la Uso. Allí se destila también odio, resentimiento y deseos de venganza.
Hay hasta empresarios, militares y policías desacreditando a Abelardo de la Espriella.
Esta es la cruzada nacional, valga decir de una parte de Colombia, que no quieren verlo llegar a la Presidencia.
Hasta le pueden robar las elecciones. De pasar esto, seguirá siendo ganador ya que se convertirá en el oráculo de Colombia. Será la persona que van a añorar cuando empiecen a destruir al país de llegar Cepeda o la Paloma.
Digo lo anterior, porque en mi OPINIÓN, de ganar Cepeda, destruirá lo que queda de institucionalidad en este país. Entonces… apaga y vámonos…
De ganar Valencia será volver a la época de los títeres. Detrás de ella estarán muchos titiriteros. Como dicen por allí, será un gobierno ‘en cuerpo ajeno’. Resultado de la operación: a los cuatro años volverá a ganar la izquierda, allí sí que se quedaran como por 16 o 20 años.
Con De la Espriella estamos ante un verdadero ‘Outsider’, que propone enderezar este país y retomar la institucionalidad. Resta decir que es totalmente diferente a los de siempre. Ha habido en Latinoamérica exitosos casos de ‘outsider’ que ganaron la presidencia. Pero jamás se ha visto un sólo caso de éxito del progresismo.
De ganar De la Espriella y hacer un buen gobierno puede la derecha estar como por tres períodos más, pero para eso se necesita de reformas serías, seguridad, educación, lucha contra el hambre, empleo, ataque letal a la corrupción, infraestructura vial, férrea y muchas más.
Esto fue lo que querían ver los colombianos: respetuosos debates en donde se conocieran los verdaderos problemas del país y que los aspirantes manifestaran qué irían hacer para enfrentarlos.
Pero los medios junto al progresismo lo que propusieron fue una campaña en donde quién está más sucio de estiércol. Y no hay duda que el ‘doctorado’ de la izquierda es el desacreditar, injuriar y mentir.
Por qué no ‘investigaron’ a Cepeda. Dónde estudió. Qué clase formación ideológica le inculcaron en los países del Este de Europa, controlados por la Unión Soviética. Sus vínculos con las Farc antes del proceso de paz y hoy con las disidencias. Por qué nunca condenó que un frente de las Farc llevara el nombre de su padre. Cuántos familiares tiene trabajando con el Estado. Cómo será su relación con las Fuerzas Militares. Con la guerrilla. Con el narcotráfico. (Quiero reconocer aquí el excelente trabajo periodístico del Diario El Colombiano).
Por qué no ‘investigaron’ a Paloma. De qué ha vivido. Qué hace su esposo (Si es que lo tiene). En dónde ha trabajado. Cuántos familiares tiene trabajando con el Estado. Cómo será su relación con las Fuerzas Militares. Con la guerrilla. Con el narcotráfico. Por poner como ejemplo estos simples interrogantes.
Así moleste a sus malquerientes, pero existe una innegable diferencia entre aquellos dos y Abelardo De la Espriella. Éste ha demostrado ser un exitoso empresario que todo lo que se ha propuesto lo ha logrado. Inteligente. Respetuoso de la institucionalidad y la ley. Que se forjó como millones de colombianos, con disciplina y perseverancia. Que sabe comunicar. Que es honesto. Que dice lo que piensa y está por fuera de esa manada que aplica eso de ‘políticamente correcto’, entre otras virtudes que tiene.
En fin, quiero terminar con algo callejero, yo soy callejero. Lo único que les falta a algunos y algunas (Para vacilar con el enfoque de género) periodistas de Bogotá, es averiguar a qué horas orina y se le ‘para’ a Abelardo.
Increíble hasta donde ha llegado esto. A tener a dos Colombia enfrentadas por el progresismo.
Me parece que sobra decir por quién voy a votar.
