El presidente electo de Colombia, sacudió las redes sociales con una fuerte publicación en la que le declara la guerra a la impunidad de los antiguos comandantes guerrilleros. Su postura generó una inmediata ola de reacciones, incluyendo el rechazo del excandidato Iván Cepeda, quien lo tildó de “enemigo de la paz”.
La tensión política en Colombia alcanzó un nuevo punto de ebullición tras un explosivo pronunciamiento del presidente electo, Abelardo De La Espriella.
A través de sus canales oficiales, el mandatario electo lanzó una ofensiva frontal contra lo que considera la impunidad histórica de los exjefes de las desmovilizadas Farc, acompañando su mensaje con una fuerte imagen que señala directamente a figuras como alias Timochenko, Victoria Sandino, Pablo Catatumbo, Israel Zúñiga, Julián Gallo y Sandra Ramírez.
De La Espriella, fiel a su estilo directo y confrontador, aseguró que los exguerrilleros han gozado de múltiples beneficios políticos y jurídicos, mientras que las víctimas del conflicto armado siguen desamparadas y burladas por el sistema.
“No hay nada que haga borrar la sangre que derramaron estos narcoterroristas. Yo pienso todos los días en los cientos de miles de civiles, policías y militares que asesinaron estos salvajes, cuyas familias no han tenido ni verdad, ni justicia ni reparación. ¡No habrá perdón ni olvido!”, sentenció de manera tajante el presidente electo.
Como era de esperarse, las declaraciones del próximo jefe de Estado polarizaron de inmediato a la opinión pública, dividiendo las redes entre un fervoroso respaldo de sectores ciudadanos que exigen justicia severa y duras críticas de defensores del Acuerdo de Paz.
Uno de los primeros en reaccionar fue el senador Iván Cepeda, excandidato presidencial derrotado en la pasada contienda electoral. Cepeda no tardó en salir al paso de la publicación de De La Espriella, calificándolo severamente como el “enemigo de la paz” y advirtiendo que este tipo de discursos ponen en riesgo la estabilidad social del país y los procesos de reconciliación vigentes.
La agenda de justicia, paz y el tratamiento a los excombatientes de las Farc será uno de los campos de batalla ideológicos más complejos y álgidos durante el próximo gobierno de Abelardo De La Espriella.



