En medio de un panorama internacional marcado por tensiones políticas, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ratificó la participación de la selección de Irán en la próxima Copa del Mundo.
El dirigente despejó las dudas surgidas en las últimas semanas y aseguró que el combinado iraní estará presente en el torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, pese a las diferencias diplomáticas entre Teherán y Washington.
“Irán vendrá, eso es seguro. Esperamos que para ese momento la situación sea pacífica, lo cual ayudaría mucho”, expresó Infantino, al tiempo que subrayó que los méritos deportivos deben estar por encima de cualquier conflicto político.
Sus declaraciones se dan tras versiones encontradas desde distintos frentes. Mientras algunos sectores en Irán habían dejado en el aire su participación, desde el gobierno estadounidense se han mostrado abiertos, aunque cautelosos por temas de seguridad.
Infantino insistió en que el fútbol debe servir como puente entre naciones. “El deporte debería mantenerse al margen de la política. No vivimos en un mundo ideal, pero si nadie más apuesta por unir, nosotros lo haremos”, afirmó.
Además, confirmó que la selección iraní jugará sus partidos en suelo estadounidense, luego de que no prosperara la propuesta de trasladar sus encuentros a territorio mexicano.
Por otro lado, el máximo dirigente del fútbol mundial resaltó el enorme interés que ha despertado el campeonato, indicando que la demanda de boletos ya supera registros históricos, con solicitudes provenientes de diferentes países.
El desafío, concluyó, será garantizar un evento seguro y exitoso, en un contexto global complejo que pone a prueba el papel del fútbol como herramienta de integración.
