Por: Toño Sánchez Jr.
El comunismo – Progresismo, que es lo mismo, legalizó de frente el voto con fusil en todos los territorios donde están operando los grupos al margen de la ley. Todo esto con el silencio cómplice del gobierno nacional progresista, congresistas, órganos de control y vigilancia, activistas, Ong’s internacionales y periodistas – activistas del ‘Bogocentrismo.
En Cauca y Nariño están obligando a la gente a que se conviertan en chóferes para transportar gente de las veredas al casco urbano a votar. De igual manera llevar gente de la ciudad al campo a votar. Quien no lo haga lo matan.
Toda persona con 18 años cumplidos, y ya con cédula, TIENE que salir a votar y demostrar que votó por el candidato de la izquierda – progresista.
Esta manera de votar, a punta de fusil y terror, nunca se había visto con tanta sevicia.
Esta tácita alianza del gobierno nacional progresista con guerrillas, narcotráfico y demás grupos al margen de la ley, jamás y nunca se vio avalada, tácitamente, desde la Casa de Nariño.
Hoy, aquella línea que permitía diferenciar al gobierno honesto del bandido se ha vuelto tan difusa que ya es difícil establecer quién es el bueno y quién es el delincuente.
Porque los servidores públicos, incluido el presidente, también delinquen por omisión. Pero esta omisión es con dolo puro, que es fácil de demostrar.
No es sino mirar la sacada de un General de Tres Soles (¡¡¡!!!), Erik Rodríguez Aparicio, por afirmar que en zonas de influencia guerrillera estaban carnetizando y empadronando a los ciudadanos.
Todo ello para obligarlos a votar por el candidato comunista – progresista, Iván Cepeda.
Es insólito que te manden a calificar servicios por decir la verdad y alertar sobre una situación que tiene atemorizada a millones de colombianos que viven en zonas de orden público, en donde el que verdaderamente manda es el fusil de la guerrilla, narcotráfico y demás grupos al margen de la ley de todo pelambre.
Todo lo anterior con el beneplácito del presidente de los progresistas, comandante de las Fuerzas Militares y demás miembros de este ‘criminal gobierno’.
Y digo ‘criminal gobierno’, porque cuando se le entrega parte del país a grupos ilegales al margen de la ley, estas actuando como aquel criminal que tienes la obligación de perseguir.
En vez de proteger a la población civil como Estado, lo que haces es aliarte, tácitamente, a los criminales y bandidos, para que tomen el mando en esos territorios y se conviertan en un Estado criminal de facto.
En todas las zonas de Colombia donde hay un fusil ilegal, no importa el brazalete, votaron y van a votar en segunda vuelta sólo por el candidato comunista – progresista, Iván Cepeda.
¿Esto es legal?
Claro que no, pero millones de colombianos que están alienados por esta izquierda, creen ya en todas las formas de lucha, por lo que avalan que se vote, así sea a punta de fusil, por su candidato de izquierda.
Lo que no se imaginan es que están avalando la llegada de la guerrilla, que está en el monte, a las ciudades, y que el Ejército de Colombia sea reemplazado por guerrillos. Esto no es descabellado, ya lo hemos visto antes en este hemisferio.
Esto sí que será una toma del poder con la ayuda de la guerrilla en el monte, por lo cual tendrán todo el derecho de reclamar participación en el gobierno de izquierda que pretenden posiblemente elegir.
Desde el Nordeste antioqueño me han escrito cómo la guerrilla le ha hecho apagar todas las dragas a los mineros y los están obligando a dar dinero para las elecciones. Como también los están obligando a que tienen que votar por el aspirante de la izquierda y a conseguir más votos con familiares o amigos.
En el Sur de Bolívar el ELN, guerrilla que ha sembrado de muertos y sangre esas bellas tierras, hacen lo mismo, obligando a votar por Cepeda.
Aunque mucha gente en esa región es ‘elena’ de nacimiento, razón suficiente para que voten por la izquierda.
Es increíble como zonas en donde la guerrilla aplastó a fusil y terror a poblaciones enteras, como por ejemplo Bolívar, Sucre y Córdoba, hoy voten por un candidato comunista – progresista.
Miremos ahora la región de Tumaco y el Chocó.
¿Que sale por allí? Estoy seguro que ni café, ni flores, ni textiles, ni níquel.
Lo único que por allí se mueve es COCAÍNA. Y ese control de esa zona sólo lo tiene la guerrilla, narcos y demás grupos al margen de la ley. Razón suficiente para que todo mundo vote allí por el candidato de la izquierda, para que éste le asegure a todos esos criminales y bandidos que ese territorio será vedado para las Fuerzas Militares, Policía Nacional y demás autoridades.
La gente no quiere y se niega a creer que la guerrilla que está en el monte y la ciudad (Los que hicieron parte del proceso de paz con las Farc) van a cogobernar con Cepeda.
El presidente de los progresistas y su candidato, siempre han estado cercanos a estos grupos criminales. Los ven como colegas, a quienes hay que consentir y proteger.
No me cabe duda que el presidente de los progresistas nunca dejó de pensar como guerrillero, por eso gobernó tan mal. Pero Cepeda es otra cosa, fue un tipo formado y forjado en el comunismo puro. Él es un comunista pura sangre, ideólogo puro de izquierda. Lo que es en estos tiempos algo supremamente peligroso y nefasto para un país.
Se me viene a la mente esta pregunta: ¿Son válidos unos votos que se obtuvieron a punta de fusil?
Miren esto.
El solo hecho que una persona estuviera en una zona donde había autodefensas y sintiera miedo, por lo cual vendió su tierra, pero le pagaron el precio justo de aquella época, es motivo suficiente para que se la devuelvan. Lo reitero, que vendió porque quiso y no porque la obligaron, además, se la pagaron bien. Pero puede reclamar. Y si hay un tercero de buena fe, éste pierde el derecho de la propiedad.
Pero hoy en lo electoral, una población entera es obligada a votar por el candidato que diga la guerrilla, el narcotráfico o demás grupos al margen de la ley –en este caso Cepeda- esos votos no se consideran inválidos.
Es como absurdo, no.
Si hoy, sin ganar la presidencia todavía, dan muestras de dominar gran parte del territorio nacional a punta de fusil, ya imagínense lo que se viene. Como desprecian la democracia y lo que se ha construido con ella, no es irrazonable creer que la destruyan y que el próximo Ministro de Defensa sea Guillermo Londoño (Timochenko) y el Batallón Guardia Presidencial sea reemplazado por ‘propias tropas’, esto es, que sean exguerrilleros y guerrilleros de las disidencias. Con la izquierda radical en el poder ¡¡¡TODO ES POSIBLE!!! Hasta lo imposible.
