Por: Toño Sánchez Jr.
Voy a utilizar el título de esta hermosísima composición de Luis Ángel, que la hizo más grandiosa Juan Carlos Coronel, para referirme a esta situación y tema político de Córdoba.
Voy a escribir sobre el enfrentamiento que existe entre el Rector de la Universidad de Córdoba, Jairo Torres Oviedo y el Gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara. Que se ha exacerbado en momentos terribles por los que pasa el Departamento de Córdoba y en donde mandos medios o subalternos de medio pelo lo han agravado.
Empecemos.
Siempre me ha gustado la Historia… el pasado. Para entender el presente y ver qué hacemos con el mañana.
Hace unos pocos meses… semanas, la relación del Rector de la Universidad de Córdoba con el Gobernador era de admirar, lo que todos los ciudadanos, estamentos queríamos y queremos. Ese engranaje mágico de academia y gobierno.
Grandes obras e inversiones millonarias de parte de la Gobernación se anunciaron y se están desarrollando. Era la alianza estratégica que todos los cordobeses queremos ver, es un GANA – GANA. El beneficiario era el que todos soñamos que sea: Nuestros jóvenes bachilleres.
El Rector, un hijo de un albañil que le dijo a su padre, yo quiero estudiar. Lo hizo con todos los sacrificios del mundo y miren dónde está.
El otro, el Gobernador, nieto de un soñador, a quien hasta lo llegaron a catalogar de loco, pero miren a semejante desquiciado, fundo las dos universidades más grandes de Córdoba, por no mencionar el Conalco y el ITA.
El sueño inimaginable.
Con todas esas obras, en alianza estratégica Unicor – Gobernación, cientos de estudiantes, en pocos meses, podrán llegar a la Universidad de Córdoba por la inversión del actual Gobernador en nuevos edificios para aulas. No nos digamos mentiras, pudo haber llevado ese billete a concreto en otros municipios, y no lo hizo.
Hicieron otra alianza estratégica para que las piscinas de los próximos Juegos Nacionales se construyan en terrenos cedidos por la Unicor, pero que a futuro quedarán para los cordobeses y esa institución.
Y ni escribir de los acuerdos futuros para regionalizar más a la Universidad.
Pero de un momento a otro todo se rompe. ¿Qué pasó? Hasta ahora eso es uno de los mejores secretos guardados de este Departamento. Pero, como esto es una Columna de Opinión vamos a opinar. Que le guste o no a Jacho Jadad, eso es otra cosa.
Hace un tiempo hubo una ‘purga’ en la Universidad de Córdoba. Cayó Sansón y todos los Filisteos. Solo se salvó un sobrino de los degollados porque terminó como asesor en la Gobernación de Córdoba.
Pasó el tiempo, se hizo el entierro, pasaron las nueve noches y todo al parecer se recompuso.
De un momento a otro, todo cambia.
El Rector de la Universidad de Córdoba, que ha aprendido a manejar todo esto de las Redes Sociales, sale y responsabiliza a la Gobernación de no apoyar a los grupos de investigación para Colciencas.
Todo mundo queda como extrañado por esto.
Luego viene la posesión del Rector y el Gobernador, no se sabe por qué, pero no asiste. Lenguaje que interpretan muy delgadamente en la Universidad. Semiología pura. Umberto Eco ya se empieza a remover en su tumba.
Mientras tanto, un Frente Frío se va asentando en el sur de Córdoba.
Es entonces, donde el Rector de la Universidad hace lo que ninguno de sus predecesores hizo, terminar el comodato del Centro de Convenciones.
Aquí, un paréntesis.
Eso empezó con el Gobernador de Córdoba, Ángel Villadiego Hernández, y que terminó Libardo López Cabrales. Pero a los dos se les olvidó, ese dicho de los viejos sinuanos que reza: “No construyas en lo que no es tuyo”.
Cerremos ese paréntesis.
Viene la tragedia de Córdoba y deciden no decirle al Gobernador lo que está pasando, pero él a final de cuentas termina enterándose, pero aplaza su respuesta.
Es aquí donde aparece un funcionario de la Universidad de Córdoba, Elkin Bechara, Jefe de Planeación.
Qué pasa…
Este funcionario de Planeación, comienza como con un acoso, con cartas, eso no es ilegal, pidiendo cuándo la Gobernación va a devolver el Centro de Convenciones. Hay que precisar que ese comodato vence este próximo mes de abril.
Otra cosa, la Universidad de Córdoba está en todo su legítimo derecho de pedir que se le devuelva el Centro de Convenciones.
Otra cosa (Permítanme la repetición), ¿está en las funciones de un Jefe de Planeación reclamar el Centro de Convenciones? Es un mero interrogante. Ya que uno creería que sería competencia de un Secretario General o de un Departamento Jurídico.
La cuestión que rebosa todo, es una carta que llega de la Universidad de Córdoba a Patricia Jiménez Masa, la persona que administra el Centro de Convenciones, en donde la conminan a que diga cuándo devuelve el Centro.
Esto no tendría nada de raro, la cuestión es que esta señora Jiménez es una particular y no tiene nada que ver con la Gobernación de Córdoba.
Esta última carta es la que lleva al Gobernador de Córdoba a decirle al Rector de la Unicor que no es el momento para este tipo de reclamos.
Y a su vez, al Rector a responderle al Gobernador, de una manera grosera, el día de hoy, viernes 13 de febrero, que todo lo que aquel dijo es falso. Haciéndose acompañar de varios funcionarios al estilo Petro.
Vienen unos interrogantes. Si bien es cierto que el Rector de la Unicor, como Representante Legal tiene toda la legitimidad para pedir el Centro de Convenciones, por qué lo hace. Cuando esa Universidad tiene unos modernísimos auditorios. Y ningún otro Rector lo hizo en el pasado.
Yo no creo que el Gobernador de Córdoba tenga tiempo para estar peleando un Auditorio en estos tiempos de emergencia; como tampoco veo al Rector de la Unicor en lo mismo.
Entonces la pregunta es, está actuando a Motu Proprio Elkin Bechara en este tema. ¿Por qué? ¿Qué o quién lo impulsa? ¿Lo llevan de ‘gancho ciego’? ¿Será el fusible de todo esto? ¿O está haciendo un ‘mandao’?
Tengo gran afecto y admiración por el Rector de la Universidad de Córdoba, es uno de los personajes, después del Presidente de Cerro Matoso, que más ha pasado por mi programa de Semblanzas en Telecaribe, pero lo veo actuando como todo un Progresista, será que ya sabe que Cepeda es el que viene.
Lo más importante es que todo esto se puede solucionar con una charla entre Rector y Gobernador, en donde nadie más esté, sino ellos dos. Hay que pensar es en la Universidad y que allí está la salvación de nuestros bachilleres… Y Departamento.
Y termino diciéndole a mi amigo (No sé si él me considere, aun así), Jacho Jadad, que hoy me fustigó a mas no poder, que esto no se trata de Títulos ni de Doctorados, ni de por ‘debajear’ a los demás, como trató de hacerlo hoy conmigo, esto se trata de que yo soy un Periodista de OPINIÓN, y que yo no puedo OPINAR para agradar a la sociedad monteriana.
