De damnificados a parias… el último zarpazo

Por Toño Sánchez Jr.

Ahora el presidente de los progresistas, escudándose en la calamidad que vive Córdoba, dice que necesita 8 billones de pesos para enfrentarla, ‘coincidencialmente’ es la mitad de los 16 billones que quería con el ‘Decretazo’ del 22 de diciembre del año pasado, que la Corte Constitucional revisa en estos tiempos.

Un analista le dijo al Diario El Tiempo que todo esto parecía “cuentas de servilleta”.

El ex ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, manifestó al mismo diario: “¿De dónde sacan que se necesitan 8 billones de pesos? Es clave que nos muestren al detalle. La suma parece desproporcionada y merece una auditoría académica externa”.

Por su parte, los gobernadores le han planteado al presidente que descongele los 6.5 billones de pesos que les tiene congelados.

Esta última sería una salida más rápida y menos complicada.

Ahora, saltan un par de preguntas. Iniciando con la de ¿por qué no descongela las regalías? A lo mejor la respuesta sería porque perdería el control total de esos recursos. La otra, por qué no permitir cambios en el manejo de los recursos de los Municipios, como se lo propuso el Alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, cuando aquel vino a esta capital a irrespetar y a proponer nada.

Pero el presidente de los progresistas quiere esos 8 billones a como dé lugar. Ese dinero no lo van a invertir en Córdoba, se lo van a robar. Digo lo anterior amparado en una simple lógica y sentido común; si en más de tres años y medio se han asaltado a este país, por qué van a ser honestos cuando pueden dar su último zarpazo.

Estamos a horas de ver los Decretos de esta nueva emergencia económica. Ya que las elecciones del 8 de marzo necesitan de estos recursos, por supuesto que para beneficio de los progresistas.

Hace unas semanas se feriaron 14 billones de pesos (¡¡¡!!!) en contratación, entes de que entrara en vigencia la Ley de Garantías, así lo alertó la Contraloría General de la República. Ni hablar de los 5 billones ‘desaparecidos’ en la tal UNGRD, la que quiere más billones.

Increíble que todo esto le esté pasando a Córdoba, pero de peores hemos salido.

Lo que no pueden olvidar los cordobeses, menos los damnificados, es quienes han extendido su mano para ayudarlos desde el primer momento. Han sido los mismos cordobeses: Empresarios, comerciantes de todo tipo, ciudadanos de a pie, tenderos, carreteros, ganaderos, agricultores y hasta niños y jóvenes que han abierto sus closets para donar ropa, entre otros.

Por ninguna circunstancia permitan que su corazón se llene de odio, resentimiento, ira y deseos de venganza; menos, cuando esto es lo que quieren que sientas desde el seno de este gobierno progresista. No dejes que envenenen tu corazón.

Si creen que es mentira miren las palabras que usó el presidente de los progresistas: “los ricos tienen que pagar esto”. Después agregó: “esa cupulita”. Esto no es otra cosa que envenenar el corazón de todos estos damnificados.

Lo realmente cierto, es que los corazones libres de esos viles y venenosos sentimientos superan más fácil toda dificultad o tragedia.

Y al llegar aquí quiero plantear algo y que no se tome a mal.

En estos momentos hay una campaña para odiar y despreciar a los políticos de Córdoba, para que los ciudadanos no voten por ellos, pero sí por la lista de los progresistas.

Eso es lo que quieren los que verdaderamente se han asaltado a este país, que odiemos la política y a los políticos, precisamente para que el ciudadano de bien se desentienda de ese tema, y así aquellos sigan con el ‘robispicio’.

¿Qué no hacen los ciudadanos después de elegir a sus congresistas? Control y seguimiento. Se dedican es a cuestionarlos en privado o en secreto. Otros no dicen nada porque están a la espera de un favor político, trabajo o contrato. Su capacidad de crítica queda como ‘secuestrada’.

Lo otro, y esto de suceder, sí que sería el último clavo que le faltaría al ataúd para enterrar a TODA Córdoba: Que nos quedemos sin representación en el Congreso de Colombia.

No podemos terminar como otros Departamentos de la Región Caribe, que por falta de representatividad en el Congreso se quedaron atrasados, con más pobreza y necesidades básicas insatisfechas.

Que los congresistas de Córdoba tienen una deuda social, económica, política y moral con todos los cordobeses: Eso es innegable. Pero es responsabilidad nuestra de que haya sido así por no ejercer ese control ciudadano al que tenemos derecho todos.

Y, ¿qué es ser buen ciudadano? Aquel que reclama y les exige a esos congresistas que cumplan, no roben y trabajen por el desarrollo del Departamento. Que hacen uso del reproche político y social, sin importar si se es o no amigo del político. Eso sí, todo eso enmarcado en el respeto y las buenas maneras.

Que, si los aspirantes a Congreso hoy por Córdoba se merecen o no el voto de los cordobeses, no lo sé; pero lo cierto es que no podemos solucionar algo creando un mal mayor. Toca un poco de pragmatismo este 8 de marzo, llegó el momento de tragarnos unos sapos, para que Córdoba no se quede sin representación en el Congreso.

No se apaga un incendio con gasolina. Ni siempre funciona eso de ‘muera Sansón y todos los Filisteos’.

También les llegó la hora final a los congresistas de Córdoba. O cambian o los cambian por los zurdos.

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PARA QUE CONSTE. En Córdoba la entidad Ademacor es prácticamente que un brazo político del Pacto Diabólico, perdón, Histórico. Son activistas puros. Con su nueva narrativa ideológica han alienado a estudiantes y padres de familia.

PARA QUE CONSTE. Solo a manera de comentario. Saben cómo hizo el gobierno de los progresistas para comprar a algunos congresistas de Córdoba. Les decían, te vamos a dar tal cargo, pero me das una Hoja de Vida de alguien que no sea de Córdoba. Y la otra, te vamos a dar este contrato, pero en otro Departamento lejano a tu tierra. ‘Robo yo y robas tú’… y ‘familia que roba unida…’.

PARA QUE CONSTE. Mientras pasa toda esta tragedia en Córdoba hay una soterrada guerra que involucra al Rector de la Universidad de Córdoba y al Gobernador de Córdoba. Esto no le hace nada bien a este Departamento.

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