Por: Toño Sánchez Jr.
Recuerdo el año 1988. Aquellas terribles inundaciones, decían que fueron crecientes de no retorno de 75 años. Toda Córdoba fue devastada.
Esa tragedia hizo que los cachacos, me refiero al ‘Bogocentrismo’, se convenciera de que había que construir Urrá. Pero los que hicieron el estudio técnico sabían, y lo dijeron hasta más no poder, que se necesitaba Urrá I y Urrá II. Demostraron técnicamente que con sólo Urrá I no se podía contener del todo a ese río Sinú.
Los congresistas de Córdoba de esos tiempos, como siempre arrodillados al poder central, se transaron por Urrá I. ¡Craso error! Pero como esos políticos de Córdoba son de la escuela “del peor es ná’”, recibieron esas migajas.
Con esta creciente de no retorno que se vino por el Sinú quedó claro que aquellos conceptos técnicos de respetados ingenieros hidráulicos eran ciertos.
Sé que el manejo de Urrá no es el mejor hoy en día, también es más cierto que se la tomó un clan, pero no el del Golfo, para asaltársela con el silencio cómplice de los miembros de la Junta, unos cachacos bogotanos del Ministerio de Hacienda que se las dan de manos blancas, pero en realidad son unos sepulcros blanqueados.
Pero me tomé el trabajo de documentarme qué pasó con Urrá en esta ocasión con esta tragedia.
Quiero iniciar con un hecho terrible que sucedió en Bogotá para el 2008, un bus escolar iba pasando por donde estaban haciendo una obra civil. Cayó un camión sobre el bus y murieron muchos niños. Fue un accidente que conmovió a Colombia.
La pregunta fue: Se pudo prever…
La respuesta la dio un gurú de lo que llaman Asesor en Manejo de Crisis: “Pasó porque tenía que pasar. Hay hechos en la vida que suceden así te prepares para contingencias y emergencias. Pero los seres humanos, después de esas duras tragedias queremos encontrar culpables. Pero hay hechos que pasan y desbordan la prevención humana”.
Hace varios meses el Alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, hizo unos estudios para medir la vulnerabilidad de la ciudad con respecto al río Sinú. Tomaron como punto de referencia caudales del Sinú de hace 100 años (Lo que llaman períodos o crecientes de retorno). Hace ese siglo le cayeron al cauce del río mil 25 metros cúbicos por segundo. Esta vez por el Sinú se llegó a mil 80 metros cúbicos por segundo. Increíble. Inimaginable. Se superó lo de hace 100 años.
El anterior dato para dimensionar lo que pasó.
Tema Urrá y estas inundaciones.
Antes de continuar una obligada precisión. Quien hace seguimiento, control y manejo de la Licencia Ambiental de Urrá es la ANLA (Los cachacos en el ‘Bogocentrismo’). Por lo que la CVS no tiene nada que ver con ese manejo.
No voy a dejar pasar este momento para hacer un reconocimiento al responsable manejo del Director de la Corporación Autónoma de los Valles del Sinú y San Jorge, CVS, Orlando Medina (@ormm2 @CorporacionCVS), quien a pesar de no manejar esa Licencia Ambiental ha estado allí en ese Centro de Mando Conjunto apoyando y aportando en estos difíciles momentos. Las entidades cambian, de acuerdo a quien llega a ellas.
Sigamos.
Los rusos que están allí – En Urrá- son muy responsables.
Una cosa es el manejo politiquero que le están dando a esta empresa, pero otra cosa es el manejo técnico de la presa y su embalse.
Para finales de cada año los embalses deben estar en altos niveles para poder generar más energía desde inicios del año siguiente. En invierno se embalsa en verano se descarga.
Urrá opera 4 turbinas. Tiene un túnel de descarga por debajo de la presa y tiene un rebosadero, que hace varios años, cuando estaba de Presidente Alfredo Solano, lo elevaron más (Esta vez pasó agua por encima de ese rebosadero, se pueden imaginar de no haberlo hecho). Y el río Sinú después de 700 metros cúbicos por segundo ya genera problemas después de la hidroeléctrica.
El embalse de Urrá estaba alto, pero era un comportamiento normal.
Se anuncia un fenómeno atípico por parte del Ideam en Colombia y la Administración Nacional de los Océanos y la Atmosfera, NOA, (Por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos. Lo llaman un frente frío.
Al llegar esta alerta, Urrá estaba en su cota más alta en el embalse.
Y aquí pasó lo que tenía que pasar, pero que nadie quería que sucediera.
Ese frente frio se estaciona en el sur de Córdoba y en parte de Antioquia. Y comienza la torrencial lluvia… diluvio.
Ese trágico domingo pasado cayó en Córdoba en un día, el agua que cae en todo un mes.
Hay que recordar que al embalse de Urrá le tributan 4 (¡¡¡!!!) ríos: El Manso (Que no tiene nada de eso cuando le cae agua), el Esmeralda, el Tigre y el Sinú.
Como ese frente frío se puso sobre todos esos ríos comenzaron a correr más de dos mil 300 metros cúbicos por segundo, algunos entendidos, más que yo, aseguran que fue más.
Afirman que en 1960 fue cuando se vio algo igual.
Esta es nuestra terrible realidad con nuestro amado río Sinú. No hay que dejar de amarlo, pero aún más, sí, respetarlo y hacer los trabajos hidráulicos que se requieran.
Aquí los robadores de los humedales tienen su alta cuota de responsabilidad. Robaron todas las zonas de amortiguamiento del río Sinú.
Este río ha servido para enriquecer a una clase politiquera –Remember Plan Torniquete Gobierno Ernesto Samper-. Alcaldes, Gobernadores y Congresistas rogaban que hubiese inundaciones para declarar la tal ‘Emergencia Económica’ y contratar a dedo limpio. Casos hay los que quieran.
Pero estamos en nuevos tiempos y con nuevas generaciones que deben aprender a ser solidarios como lo están siendo los cordobeses en estos momentos.
Mi solidaridad para con todos esos damnificados.
Reconocimiento al Alcalde de Montería (@kerguelenhugo) y Gobernador de Córdoba (@ErasmoZB) por el manejo responsable a esta tragedia. Que esto sirva para entender que los egos y el egoísmo político es lo que más nos hace daño en momentos difíciles como éste.
Y dejarle en claro a los cordobeses que están buscando culpables, que no existe en el MUNDO un sistema pluvial, hidráulico y embalse que soporte un fenómeno tan atípico con este que hemos vivido. Y que puede extenderse según el Ideam.
Por solo poner un ejemplo. 140 milímetros de agua caída equivalen a 140 litros de agua por metro cuadrado. Para que dimensionen el agua que se nos vino encima y que nadie es culpable por eso.
Me encanta saber que la gente en Córdoba todavía es buena y solidaria. Lo mismo mi reconocimiento a la empresa privada que a Motu Proprio se han vinculado a campañas para ayudar a todos esos paisanos que hoy necesitan de todos.
Y a los aspirantes a Congreso, los que compran votos a 200 mil pesos, que adelanten el pago.
