Por: Toño Sánchez Jr.
(*) “La situación se ‘calentó’ tanto en Córdoba y Urabá que tuvieron que parar por un tiempo las masacres selectivas que involucraran a muchas víctimas. Fue una época propicia para las desapariciones. No mostraban los cadáveres, los enterraban en cualquier potrero o los arrojaban al río. Hasta que pasaron dos hechos que indican fueron los desencadenantes de otra terrible masacre”.
“Uno fue el asesinato de Julio Garrido, administrador de la finca del ganadero Jesús María López Gómez, hacienda ubicada muy cerca de la vereda El Tomate, en Córdoba, acción que fue perpetrada por la guerrilla del EPL. Garrido fue ultimado frente a toda su familia. Era un moreno del Chocó que había llegado hacía tiempo a la región en busca de trabajo. El trabajador se negó a llamar a ‘El Mono’ López por radioteléfono, para que se hiciera presente en la finca. Estos subversivos sabían que López Gómez era un adversario de cuidado y por tal razón ellos y las Farc lo tenían entre ceja y ceja”.
“El segundo hecho fue lo que se conoció como la toma a Saiza, sur de Córdoba, en jurisdicción de Tierralta. Esta cruenta acción por parte de la guerrilla marcó un hito en la guerra en Colombia. Sucedió en la madrugada de un martes 23 de agosto de 1988. Por primera vez un grupo guerrillero, alianza Farc (Frente 5 y Frente 18 al mando de Efraín Guzmán, Salomón González y Jacobo Arango) y EPL (Frente Jesús María Alzate, al mando de Bernardo Gutiérrez) coparon a una unidad militar entera y la aniquilaron. Lo ocurrido en Saiza obligó al Ejército de Colombia a cambiar sus manuales de combate. Las Fuerzas Militares comenzaron a perder la iniciativa y la moral para el combate”.
“Caía la tarde del martes 30 de agosto de 1988 en Canalete, Córdoba cuando un grupo de hombres de civil, enfusilados y con el rostro cubierto detienen un bus que venía del corregimiento de Popayán. Al subir matan a una persona, para que el chofer ‘afine’. Y le ordenan a Orosmán, así se llamaba el conductor del bus, llevarlos hasta un pueblo que iban a escarmentar: El Tomate”.
“Antes de llegar al caserío se detienen en una finca y la incendian”.
“En El Tomate solo había un televisor, y allí se reunía una gran cantidad de personas a ver los noticieros y la novela de moda que en ese momento era Caballo Viejo. No dio tiempo de nada. La explosión de las granadas y el tableteo de los fusiles acabó con la apacible tarde y la vida de 16 personas. El pueblo fue incendiado y solo se salvaron dos casas. A la mañana siguiente era un pueblo fantasma”.
Tiempo después hubo un misterioso retén, cercano a la finca del ‘Mono’ López. Los que hacían parte del retén tenían botas de caucho, camuflado, fusiles y brazalete de la guerrilla del EPL.
Un carro que había salido de la finca del ‘Mono’ López se desplaza hasta donde está el retén de la guerrilla. Cuando se acercan y ven la ‘indumentaria’ de los que estaban en el retén, sacan sus revólveres y comienzan a dispararles. Se da un tiroteo y mueren dos empleados del ‘Mono’ López.
La cuestión es que el Ejército de Colombia, en su labor de inteligencia en Córdoba, muchas veces se disfrazaba del EPL, como lo habían hecho en otras ocasiones, en donde la habían hecho pasar un ‘sofoco’ a los hijos de los finqueros de la región. Ese día del retén en mención jamás se imaginaron que quienes venían en el carro eran trabajadores del ‘Mono’ López.
Por su parte, los que iban en el vehículo asumieron equivocadamente que los que estaban uniformados y armados en la vía eran los guerrilleros del EPL.
Después del tiroteo los del retén huyeron como lo hacía el EPL cuando hacía estas acciones.
‘El Mono’ López se murió, creyendo que fue la guerrilla del EPL quien asesinó a sus trabajadores, cuando en realidad fue un falso retén montado por el Ejército de Colombia. Hoy se sabe porque testigos han perdido el miedo de contar estos hechos. Pero esto nos compromete a guardar con más celo a las fuentes. Aunque ya esto fue declarado en la JEP.
Después de este falso retén se vino lo que se ha conocido como la masacre de El Tomate, perpetrada por la gente de Fidel Castaño con el beneplácito de todos los afectados por las crueldades que el EPL cometía contra todos los finqueros y hacendados de la región.
En esa época Córdoba estaba tomada ¡¡¡por todo!!! Guerrilla, narcotráfico, vividores de la guerrilla y del narcotráfico, comisionistas de ambos, y por ‘prestantes hacendados y ganaderos de bien’ que se enriquecieron en esta caótica etapa de violencia en Córdoba.
Hubo un ‘prestante’ tumbador de herencias de sus hermanos en Cereté, que describió ese momento como: La ‘mae’ el último’.
Todo esto aconteció por el abandono total del Estado para con Córdoba. Acolitado por la manera servil de los congresistas de acá para con los gobiernos de turno.
Esto me lleva a inferir que en Córdoba ni el ‘Mono’ López ni toda la gente que lo respaldaba sabían que le estaban jugando con la ‘doble’, una serie de oscuros personajes que hoy disfrutan de haberse enriquecido a costa de la guerrilla y los narcos. Y mucha gente les dice ‘Don’. ‘Señor’ y hasta ‘Doctor’.
La masacre de ‘El Tomate’ no debió haber ocurrido nunca.
Fue inducida y todos fueron culpables y nadie responsable.
Las verdades van apareciendo poco a poco.
Lo cierto es, que Frank Costello dicen que fue el ‘Canciller’ de la mafia en Estados Unidos, aquí en Córdoba existió uno, pero cambió eso de ‘Canciller’, por lo de ‘Monseñor’, pero esto, para HISTORIAS Y CRÓNICAS NARRADAS.
Hasta pronto.
