HISTORIA FINCA LA 21

Soy Toño Sánchez Jr.

Me encanta narrar historias

Esto es Historias y Crónicas Narradas.

Voy a contarles sobre la Finca ‘La 21’.

El verdadero nombre era ‘La Gallera’.

Esta era la verdadera Oficina de Carlos Castaño, así como Las Tangas fue la de su hermano Fidel Castaño y ‘La 15’ fue la de Vicente Castaño, alias ‘El Profe’.

Aquí recibía a funcionarios del Gobierno Nacional y demás personas que aceptaba recibir. Se llegaba por cuatro rutas, Valencia, Volador y Guasimal (en Córdoba), y por San Pedro de Urabá (Antioquia).

La ruta escogida era de acuerdo al personaje que llegaría. Pero la más común era Montería – Guasimal – Villanueva. La vía, que era inicialmente una trocha, la rehabilitaron y reconstruyeron el trazado los Castaño.

Esta finca nunca fue de Carlos Castaño.

Un piloto monteriano la compra por partes a varios campesinos que tenían de a tres, cinco, diez, veinte y hasta cincuenta hectáreas. Y llegan a ser como mil 500 hectáreas.

Traen a esa zona como a 200 indígenas de Tuchín en Córdoba y otros de Sucre para que desmontaran esa vasta área. Los hacinaron en unos campamentos y les pagaban una miseria.

Para esa época lo que había era grupos armados sin un mando central.

En ‘La Gallera’ operó uno de estos grupos al mando de dos temidos ganaderos de Montería, el jefe militar era alias ‘El Guajiro’.

Dieron gatillo a más no poder, entre los que cayeron, fueron muchos campesinos a los cuales le habían dado una parte del pago de la tierra, para que firmaran la promesa de compra venta. Después le daban otra parte para la Escritura. Pero a muchos, para no cancelarle el resto, los mataban y los presentaban ante Vicente y Carlos Castaño como guerrilleros.

Hubo gente, dizque, de bien en Montería y Córdoba, que eran más crueles y peligrosos que la gente de los Castaño.

Allí en ‘La Gallera’, o ‘La 21’, el primer dueño le construye a Carlos Castaño una moderna y elegante casa de material, que constaba de dos cuartos, tres baños y una gran sala.

Tiempo después esta finca ‘La Gallera’ es vendida a Fernando Mafioli, quien se refugió aquí luego de tener un problema Alberto Orlández Gamboa, alias ‘El Caracol’.

Mafioli la compra con la condición de respetarle la casa a Carlos Castaño y el quiosco donde atiende las visitas.

Tiempo después ‘La Gallera’ pasa a manos de Vicente Castaño y de inmediato adecúa 200 hectáreas para sembrar Teka. Salvatore Mancuso le regala la semilla, quien la manda a traer de Costa Rica.

Es a la fecha la mejor Teka de Colombia. Tiene de sembrada casi 30 años. Desde el suelo crece 14 metros y el tronco tiene un diámetro de 40 centímetros.

Hoy en día el Fondo de Reparación de Víctimas tiene un amarre con una gente para explotar esta Teka y muy poco llega a las verdaderas víctimas.

En ‘La 21’ hay una inmensa gallera en un cerro, cerca de la ‘Mayoría’ de la finca en mención.

Allí fueron memorables la riña de gallos. Las mejores Cuerdas de Gallo de Colombia, Córdoba y Montería se dieron cita allí.

Había momentos en donde no se sabía si había más helicópteros que Toyotas.

Ni hablar de las apuestas.

Solo la gallera de ‘Cuco Vanoy’, llamada ‘La Moneda’, donde mataron a Sebastián, el hermano de ‘Pablo Mellizo’, en la zona rural de Cáceres, en el Bajo Cauca antioqueño, superaba a aquella.

Pero ‘La Gallera’, la misma ‘La 21’, no era famosa solo por los gallos, lo era por ser la oficina de Carlos Castaño.

Allí recibía a todas las personas que iban a hablar con él. Las de más confianza las recibía en ‘Los Campanos’ o ‘50’. De esta narraremos su historia más adelante.

Aquí muchos sábados llegaban profesores e intelectuales de reputadas universidades de Bogotá y Medellín a enseñar temas de Geopolítica, Economía Internacional, Conflictos Mundiales, Ciencias Políticas, Globalización, Procesos de Paz y otros temas.

En ‘La 21’ fue donde un 30 de agosto del año 2000 Carlos Castaño conoció a Humberto Ágredo, la persona que trajo los más de seis mil fusiles de Bulgaria para las Autodefensas. También fue el responsable de los tres mil fusiles que entraron por Buenaventura en el barco llamado ‘Waterloo’, en un container lleno de bolitas de plástico.

La tractomula que transportaba el contenedor se atascó en un lodazal en la zona rural de Risaralda. Unos Policías que estaban en un retén en esa zona y varios campesinos ayudaron a sacar a la mula del problema sin imaginarse siquiera la carga que llevaba adentro.

En ‘La 21’ fue donde Castaño escuchó por radio lo del 35% de las Autodefensas en el Congreso. Declaración dada por Mancuso. Castaño se echó a reír y dijo: “Mancuso, no sabe lo que se le va a venir encima por decir eso”. Lo demás es historia.

En ‘La 21’ era donde Carlos Castaño pasaba largas horas con Pierre Gassmann, representante del CICR en Colombia, aprendiendo de Derecho Internacional Humanitario y de cómo se habían manejado otros conflictos en el mundo. Lograron tener una gran amistad. Gassmann lo alertó de lo nefasto que era para su organización perpetrar masacres.

Aquí en ‘La 21’ fue donde Carlos Castaño recibió al Comandante del Bloque Calima, alias ‘HH’ o ‘Hernán Hernández’. Quien le vino a reportar que Alexander López Maya estaba trabajando con la guerrilla y que se estaba convirtiendo en todo un problema, desde el sindicato de Sintraemcali. Castaño se quedó pensativo y recibió el resto del informe que le trajo su subalterno.

Semanas después llegó desde Cali a ‘La 21’ un emisario de Diego Montoya, alias ‘Don Diego’, poderoso narcotraficante del Norte del Valle.

La razón que trajo era que había que matar a López Maya porque era estaba trabajando de la mano de la guerrilla.

Carlos Castaño llama a ‘HH’ y le dice que le diga a Alexander López que tiene ir a Urabá.

A los pocos días se confirma la llegada de López a Montería donde lo estaba esperando ‘Montador’, quien tiene la orden de llevarlo a ‘La 24’, una finca ubicada después de San José de Mulatos, yendo para arriba de Tulapa. Desde allí se puede llegar a pie a Pueblo Bello y a Turbo, en una larga jornada.

Para el día de la cita Carlos le pide a ‘ El Alemán’ que esté temprano en ‘La 21. Allí le cuenta lo de la cita en ‘La 24’ con Alexander López. Y le dice: “Acompáñeme, que allí mismo lo voy a matar”. ‘El Alemán’ se queda en silencio y piensa en las consecuencias de una acción como esa. Y decide hablarle cuando vayan en el carro.

Y así fue. En el largo viaje hacia ‘La 24’ ‘El Alemán’, quien le decía ‘Primito’ a Carlos, le dice que él no puede hacer eso. Y menos, cuando ha citado a una persona en su zona de control. Le explica que de pasar eso nadie más se atrevería a ir a cualquier reunión que él citara. “Mátelo en cualquier parte de Colombia, menos aquí”.

Al llegar a ‘La 24’ ya ‘Montador’ había dejado a Alexander López en un quiosco.

Allí Carlos Castaño comienza a insultar a López Maya. Este último comienza a responderle.

Castaño, quien estaba sentado, comienza a sobar la palma de sus manos sobre sus piernas. ‘El Alemán’ que lo conocía se comenzó a poner inquieto, sabía que Carlos no desenfundaba pistola, cuando la sacaba, la sacaba prendida. Y ese gesto era el tic previo para desenfundar y disparar.

En ese momento Alexander López le responde algo a Carlos y aquí viene un ‘toque’ que le salvó la vida al sindicalista.

‘El Alemán’, quien no quería por nada del mundo que lo fuera a matar allí, le pega con su bota derecha a la pierna de López Maya. Éste entiende el golpe y en ese mismo momento Carlos se para.

Es aquí cuando Alexander López se le baja a Carlos Castaño y le ofrece disculpas. Castaño se ubica al frente de él, sus brazos colgaban, pero ‘El Alemán’ veía como se crispaban los dedos de la mano derecha de Carlos. Se imaginaba lo peor.

Carlos le dice a López Maya que se vaya.

Y ‘El Alemán’ respira profundamente. Aquella patada le salvó la vida a Alexander López Maya.

En todo el camino de regreso el invitado no pronunció una sola palabra. Solo volvió a hablar en el aeropuerto Los Garzones de Montería, cuando le dijo a ‘Montador’: “Muchas gracias”.

Tiempo después, por un amigo en común, Alexander López le reconoce que ‘El Alemán’ le salvó la vida esa vez en ‘La 24’.

Tiempo después el turno fue para Guillermo Jaramillo Martínez, también estuvo en ‘La 24’ para rendir cuentas.

La otra vez que ‘El Alemán’ le salvó la vida a otra persona fue al Coronel Danilo González, quien fuera miembro del Bloque de Búsqueda. Carlos Castaño lo iba a matar en frente de ‘Don Berna’ y de un Teniente de la Policía que acompañó a Danilo.

Cuando Carlos decide que se vayan. ‘El Alemán’ los acompaña hasta el carro. En el trayecto el Teniente le pregunta, con mucho temor, “comandante, usted cree que sí vamos a llegar vivos a Montería”. ‘El Alemán’, le dice con certeza: “Se lo garantizo”.  

En ‘La 21’ fue donde Carlos Castaño dio la última entrevista televisiva, fue a Caracol Televisión, al periodista Darío Fernando Patiño. Pero Carlos Castaño quería que fuera Darcy Quinn.

Y fue en ‘La 21’ donde se dio el rompimiento total de Carlos Castaño con el Bloque Central Bolívar, BCB, en una reunión donde estaban todos los máximos comandantes de las Autodefensas.

‘Julián Bolívar’ y ‘Ernesto Báez’ se pararon de la mesa cuando Carlos Castaño se comenzó a referir en términos muy duros a Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, máximo comandante del BCB. Después de esto, nunca más hablaron con Carlos Castaño.

Allí todos sabían que ya las cosas no estaban bien.

Después vino en ‘La 21’ la otra pelea de Carlos Castaño con ‘Jorge 40’.

Ya Carlos supo que estaba solo.

Y comenzó su cuenta regresiva.

Fue allí, cerca de la entrada a ‘La 21’, donde ‘Móvil 5’ montó un atentado con explosivos contra Carlos Castaño para cuando llegara.

Pero Carlos no regresó a ‘La 21’. Y cuando pasaba por allí se hacía acompañar en su carro de Doña Rosa, su madre.

Al no poder activar la carga explosiva, ‘El Profe’, le ordenó a ‘Monoleche’ que fuera donde ‘Móvil 5’ y desmontaran todo eso y regresaran al plan inicial: Arrancarle frentiao.

Soy Toño Sánchez Jr.

Me encanta narrar Historias.

Esto es Historias y Crónicas Narradas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *