Los cordobeses de bien no se merecen esto

Por: Toño Sánchez Jr.

Esto fue ‘Crónica de una captura anunciada’. Calle y Name fueron los ‘Santiago Nasar’ del Siglo XXI. A este último, todo el pueblo sabía que lo iban a matar, menos él. Con respecto a aquellos, toda Colombia sabía que habían recibido la coima y que les iban a echar mano, menos ellos. No se la creyeron.

“La Sala procede a decidir la situación jurídica del Senador de la República Iván Leonidas Name Vásquez, y del Representante a la Cámara Andrés David Calle Aguas, vinculados procesalmente a esta actuación, como posibles autores responsables de los delitos de Cohecho Impropio Y DE LA FINANCIACIÓN DE CAMPAÑAS ELECTORALES CON FUENTES PROHIBIDAS, en calidad de AUTORES, y de Peculado por Apropiación agravado, este último comportamiento en condición de intervinientes”. (Mayúsculas son mías).

Que quede claro, lo anterior lo escribió la Honorable Corte Suprema de Justicia, CSJ, no Toño Sánchez Jr. Así empiezan las 183 páginas que tiene el pronunciamiento de la CSJ que lleva la Radicación N.° 01114, firmado por el Magistrado Ponente Francisco Javier Farfán Molina.

Que esto no es una condena, es cierto, jurídicamente hablando. Pero si verdaderamente fueran inocentes no estarían en estas. Además, que ya hay personas condenadas por estos hechos tras haber negociado con la Fiscalía (Justicia Premiada, que sirve para desvertebrar estructuras de corrupción).

Pero existe la condena moral o el reproche social, que es propio de las sociedades decentes y lo único que les queda hoy en día, creo que todavía existen nichos de este tipo de sociedades.

Con lo acontecido a Andrés Calle, que espero se defienda o colabore con la Justicia, he podido percibir que hay una parte de la sociedad cordobesa que le gusta defenderse al estilo ‘quien huele más o menos a estiércol’.

No fue que sacara unos post en mis plataformas para que comenzaran, primero, a despellejarme; segundo, a comenzar con una lista de otros congresistas “que han hecho cosas peores y nunca has dicho nada”. Estas posiciones me encantan, hasta las disfruto de manera morbosa, porque logro ver y conocer lo mal que está mucha gente aquí con respecto a la corrupción.

Confunden la amistad y solidaridad con complicidad.

Ofenden a los Periodistas de Córdoba, pero se esconden la lengua en algún orificio con respecto a todo lo que dicen los Periodistas del interior.

Confunden que el paisanaje es sinónimo de encubrimiento.

Aplican esa práctica pueblerina de cuando dos madres están peleando y una le dice a la otra: Es que tu hija es más puta que la mía”.

Si los Calle y Name hubiesen leído a Roland Barthes, Umberto Eco, Charles Sanders, Abraham Moles, Ernest Cassirer y Jean Baudrillard, entre otros, hubiesen aprendido todo sobre la teoría de lo que representan los Signos y los Símbolos en una sociedad.

Todo indicaba que se iba a dar este desenlace, pero ni ellos ni sus abogados quisieron ver esos signos.

Se puede inferir que se sentían ‘respaldados’ con la Fiscalía, pero no fue así, cuando la CSJ decidió escuchar a Sandra Ortíz, quien también hace parte de todo este terrible entramado de corrupción, pero quien ha decido hablar y no la dejaban en la Fiscalía.

Lo de Calle y Name es una vergüenza para la Región Caribe y cada Departamento.

No es lo mismo que un concejal de Canalete o Puerto Libertador – Vijao se robe a su municipio a que lo haga el Presidente del Senado de la República y el Presidente de la Cámara de Representante de Colombia.

Yo sé que los áulicos de los Calle nunca van a ver esta diferencia.

La corrupción en Colombia es estructural, hace parte de una perversa dinámica, que inicia en Bogotá y sigue en Departamentos y Municipios.

Por eso dicen que “a ti te eligen para solucionar problemas no para dar cátedras de ética”. Es como si la corrupción hiciera parte del ejercicio de la política. Claro está, que hay unos más vulgares que otros para atracarse al Estado, representado en una Presidencia, Gobernación o Alcaldía.

Allá arriba mencioné a Sandra Ortíz. Bueno, afirman que ella declaró que no entregó el dinero a Iván Leonidas Name, sino al hijo. ¡Terrible! de ser cierto esto. Porque esto vincularía a su hijo al proceso. ¿Qué hará por salvar a su hijo? ¿Buscará un acuerdo? ¿Aceptará la responsabilidad? Sólo él lo sabe.

De ser cierto lo anterior y lo que ha pasado con el Clan Calle, no hay duda que David Sánchez Juliao tenía razón cuando sentenció: “Familia que roba unida permanece unida”.

Tenía necesidad Andrés Calle de recibir ese dinero. Creo que no. Su padre es muy rico en Montelíbano, pero el mal de la nueva generación de políticos en Córdoba es la avaricia, la soberbia y el ego. Y creen que todo se puede comprar.

Y no sólo los políticos. Muchos contratistas del Estado también sufren de lo mismo. Ya lo he escrito. El anticipo para una obra lo cogen es para comprar la Toyota Blanca cuatro puertas, la imitación de Rolex y los Ferragamo. (Ya ustedes saben el cuento mío de la Toyota Blanca).

Pero recordemos ese aparte con el que inicia la decisión de la Corte Suprema de Justicia:

 “La Sala procede a decidir la situación jurídica del Senador de la República Iván Leonidas Name Vásquez, y del Representante a la Cámara Andrés David Calle Aguas, vinculados procesalmente a esta actuación, como posibles autores responsables de los delitos de Cohecho Impropio Y DE LA FINANCIACIÓN DE CAMPAÑAS ELECTORALES CON FUENTES PROHIBIDAS, en calidad de AUTORES, y de Peculado por Apropiación agravado, este último comportamiento en condición de intervinientes”. (Mayúsculas son mías).

No se necesita ser Jurisconsulto para inferir lo que se les viene encima por este delito por el que los procesan, en especial Calle: FINANCIACIÓN DE CAMPAÑAS ELECTORALES CON FUENTES PROHIBIDAS, entre otros delitos. (Lo reitero mayúsculas mías).

Esto me lleva a esa teoría que viene del sistema penal gringo, la Teoría del Fruto del Árbol Envenenado’.

Esto quiere decir, que si la fuente financiera para la campaña a la Gobernación de Córdoba para el aspirante de entonces, que es el hermano de Andrés Calle; y que fue la misma también para la campaña de su padre a la Alcaldía de Montelíbano, estamos ante un gran delito en donde todas estas personas aspiraron con un dinero proveniente de un ilícito que le entregaron al entonces presidente de la Cámara de Representantes, Andrés Calle.

Si la Fiscalía no quiere investigar, eso es otra cosa, ya que Gabriel Calle Aguas y Gabriel Calle Demoya no son aforados.

Es increíble que Córdoba viva en estos escándalos de corrupción. Ya hasta casi da pena decir de donde es uno.

Siempre que escribo de estos temas salen a decir que esto es personal.

¡Personal! es la decisión que toma cada quien, con su vida personal, familiar o profesional. Yo no tuve nada que ver con el ‘acuerdo’ que Calle y Name hicieron con este Gobierno para apoyarles Proyectos de Ley.

Para terminar. Muchas personas para ‘defender’ a Calle me atacaban por mi cercanía a Carlos Castaño. 

Quiero decirles públicamente, me quedo mil veces con Carlos Castaño que con el Clan de estos Calle. Y por qué. Porque Carlos Castaño siempre dijo que era bandido, delincuente y que estaba al margen de la ley. Y prueba de eso era que estaba en el monte. (Lo único que no aceptaba era que lo vincularan con el narcotráfico). 

Una Historia corta: Una mañana estaba Carlos Castaño en ‘La 21’ y lo llaman por radioteléfono a decirle que habían capturado a alias ‘El Chuzo’ en la Calle 41 con Cra 2 en Montería. Se quedó unos segundos en silencio y dijo: “Y qué hacía en Montería, no quieren entender que son bandidos y que tienen que estar escondidos.

Pero en Córdoba la cosa es al revés.

Aquí se delinque desde la legalidad. ¡Créanlo! Pareciera un absurdo o algo incongruente. Pero siempre recuerden, que la palabra imposible para lo torcido y retorcido no existe en Córdoba y, menos, en Montería.

Y todos estos oscuros personajes exigen que les digan ‘Doctor’.

Espero que esta Columna de Opinión no despierte en el Clan Calle perseguir a otro Periodista. Todo no se puede solucionar matando Periodistas.

Digo lo anterior porque los Calle jamás han salido a desmentir al Diario El País de España con respecto al asesinato del Periodista Rafael Moreno (Octubre 16 de 2022).

Lo triste es que esto acaba de empezar. Y que todo ese billete terminará en abogados y pagos a miembros del Inpec para obtener mejores tratos en prisión.

Yo recuerdo que cuando hacíamos Quinto Elemental y Sexto Bachillerato nos llevaban a visitar algunos pabellones de la cárcel Las Mercedes de Montería. Uno llegaba a la casa traumatizado y con la firme convicción de nunca estar allí. Pero ese ‘tour’ se perdió. Porque hoy se enseña el ‘vale todo’, así no te lo digan así. Hoy hay colegios en donde los alumnos no respetan ni temen a los profesores, sino que estos últimos le tienen pánico a algunos estudiantes y padres. 

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