“Los falsos testigos son un crimen de Estado”

Por: Toño Sánchez Jr.

No hay nada más monstruoso en Colombia que la proliferación en nuestro sistema judicial de los ‘falsos testigos’, son peor que la guerrilla y las bacrim. Son pilar fundamental de la corrupción judicial, procesal, política y hasta social de este país. Y cuando uno ve a un Estado, que no hace absolutamente nada por acabar con esta despreciable práctica de la ‘justicia premiada’, no me cabe duda que es el mismo Estado el determinador de esta infame forma de hacer ‘justicia’, que hasta sirve para retorcidos y desalmados fines políticos o económicos.

Por ello, acertadamente, el conferencista y periodista de CNN en Español, Fernando del Rincón, dijo sin temor a equívocos, en el Foro sobre ‘Falsos Testigos’, organizado por la Revista Semana, el pasado miércoles en Bogotá, que los ‘falsos testigos’ son un crimen de Estado, con lo que estoy totalmente de acuerdo.

Creo que los organizadores de este foro jamás se imaginaron que los testimonios que allí íbamos a escuchar fueran a conmover e impactar de tal manera a todos los presentes. Pero antes de escuchar a todas esas víctimas de ‘falsos testigos’ el panorama que se presentó sobre la justicia en Colombia es terrible. Al punto, que la imagen negativa de la justicia en este país pasó, en los últimos cuatro años, del 30% al 63%. Y la imagen favorable cayó de un 62% a un 21%. El 61% de los ciudadanos no cree en la justicia, un 81% cree que el sistema judicial esta permeado por ‘falsos testigos’ y un 71% es víctima de un ‘falso testigo’. Y para rematar hay más de tres mil investigaciones por denuncias de ‘falsos testigos’. Todas estas vergonzosas cifras las presentó Marcela Prieto, directora general de Foros Semana.

Nos viven restregando que estamos en un Estado Social de Derecho, otros más avanzados le agregan ‘y Democrático’, pero cuando se conocen todas las infamias que se cometen con los ‘falsos testigos’, al amparo de un sistema judicial, que pareciera que fuera un bien comercial más, con el que se puede negociar al precio que sea, no se puede hablar ni de Estado social, ni de derecho y, menos, de democracia. No hay duda, y para estar a tono con la ‘unidad de análisis y contexto’ de la Fiscalía, podemos ‘inferir’, después de escuchar solo estos testimonios del Foro de Semana, faltan los de miles ciudadanos de a pie, que aquí el valor de justicia es un negocio político o económico… o mejor las dos cosas.

Entonces, estamos ante dos tipos de carteles de ‘falsos testigos’: Uno es el de los ‘falsos testigos’ contra políticos, que consiste en montarle procesos a adversarios políticos para sacarlos de la vida pública. El otro es el de los ‘falsos testigos’ con fines económicos, este es el encargado de extorsionar a cualquier ciudadano por el hecho de rebuscarse, aquí entran todos aquellos que vieron en Justicia y Paz una manera de enriquecerse. Pero lo siniestro es que en ambos carteles se gana billete y hay cientos de casos en donde un mismo ‘falso testigo’ opera en los dos carteles. Después que el fiscal o fiscal delegado ante la Corte visita a su ‘cliente’ (quien va a ser su ‘falso testigo’) el preso enseguida busca al político que va a enlodar y le dice lo que va hacer. Y aquí comienza una perversa extorsión en la cual muchos ciudadanos, por no confiar en el sistema judicial, caen. Hasta se ha dado el caso en que el mismo operador judicial le dice a su ‘falso testigo’ que le saque un billete a su futura víctima y después le cumpla a él con el falso o verdadero testimonio!!!

Hay casos, como el de un ‘falso testigo’ que dijo tener la prueba reina contra una congresista, lo traen desde el Casanare hasta la Corte Suprema de Justicia. Y allí dice que jamás ha conocido a la congresista, que él había dicho eso para poder venir hasta Bogotá a reclamar por unos beneficios que le habían prometido. Otro hizo algo parecido y la razón que adujo fue para que metieran a su mamá al programa de Protección a Testigos.

Pero esto no es lo más tenebroso. Resulta que muchos de esos ‘falsos testigos’ han sido condenados por falso testimonio, la defensa de muchas víctimas han demostrado hasta la saciedad que mintieron, pero siguen en la ‘nómina’ de la Fiscalía y fiscales delegados ante la Corte Suprema para seguir acabando con otros ciudadanos. Si se mira bien, esos ‘falsos testigos’ siempre ‘trabajan’ con los mismos fiscales. Con razón un exfiscal dijo, que ya en Colombia hay “una fábrica y empresarios de ‘falsos testigos’.

A todo esto se une que la justicia en Colombia es para complacer a los medios, más no para ser ese pilar de la democracia. Razón por la cual el ego de los fiscales se ha disparado. Llegan a sus despachos solo a buscar el caso emblemático, el que lo saque en noticieros y diarios. Por eso hoy en Colombia el fin de la pena se torció, hoy el fin es la medida de aseguramiento, razón por la cual en la Fiscalía disfrutan decir: “Una medida de aseguramiento no se le niega a nadie”. Ya aquí se oficializó la condena para la opinión pública.

“Hemos llegado al sicariato moral porque tiene más réditos acabar moralmente a una persona”, esta lapidaria sentencia la dijo en ese foro el jurista Luis Gustavo Moreno Rivera, autor del imperdible libro: ‘El falso testimonio, el cartel de los falsos testigos’. Pero escuchar también decir de este jurista que “no tenemos la posibilidad de reencontrarnos con nuestra inocencia con un cartel de ‘falsos testigos’». Y que “los ‘falsos testigos’ son herramienta al servicio del mejor postor, incluso de la institucionalidad», llena de pavor. Ya que ningún colombiano estaría a salvo de este tenebroso cartel. Imaginen esta situación, y así opera, creo yo: Tres presos, recluidos en tres cárceles diferentes de país, se poden de acuerdo. Sumado a eso un fiscal les hace llegar copia del proceso para que se familiaricen en las circunstancias de tiempo, modo y lugar. Semanas después los tres declaran que ellos vieron al señor Juan Pérez cuando un comandante (del grupo al margen de la ley que quieran) le entregó 300 mil dólares. Suficiente, para que Juan Pérez vaya condenado a una cárcel. Esa es nuestra justicia hoy. Aquí cabe una precisión, muchos abogados defensores o penalistas trafican también con ‘falsos testigos’. Son igual de bandidos… o peores, ya que se amparan en la profesión para delinquir. Muchos ‘falsos testigos’ se la tienen sentenciada a reputados penalistas por haberlos tumbado (¡!).

No quiero que se vaya a pensar que la delación es mala, pero es que aquí en Colombia se pervirtió tanto el testimonio, que ya se condena con ‘falsos testigos’, y si falla el ‘falso testimonio’, se condena con ‘inferencias’ y ‘contexto’. Un ejemplo de esto último lo vimos en una sentencia de un magistrado de apellido Pinilla. Como en Córdoba hubo paramilitarismo, se ‘infiere’ que todos los cordobeses son paramilitares, incluidos los que nacieron en esas aciagas épocas. Ya en Colombia la evidencia y los elementos materiales probatorios no sirven para un carajo. Por ello el periodista mexicano Fernando del Rincón nos dio un sacudón, cuando dijo, que en Colombia, al igual que en otros países, “vivimos en una sociedad donde el chisme tiene peso legal y peso procesal”.

Y un país donde el ciudadano de a pie le tiene pavor a su Sistema Judicial, es peor que cualquier régimen totalitario. Ya que al menos en este último uno sabe y se acostumbra a que se puede amanecer o dormir por siempre en una cárcel. Situación que jamás se piensa en una verdadera democracia o Estado Social de Derecho. @tonsanjr

Para que Conste. Fue conmovedor escuchar a la señora Antonieta Mendoza de López, madre del líder detenido de la oposición venezolana, Leopoldo López, en el foro sobre ‘Falsos Testigos’, las infamias que se han cometido contra su hijo. Qué dignidad y coraje la de esta mujer, quien vestía una sobria y elegante chaqueta blanca, que le hacía resplandecer su rostro. Jamás se le quebró su voz cuando narró paso a paso todas las vejaciones del régimen de Nicolás Maduro en contra de Leopoldo López. Jamás había estado en un auditorio tan silencioso cuando habla un conferencista. En este proceso se llegó a un récord de ‘falsos testigos’, la fiscalía presentó 108. No se permitió a la defensa presentar ningún testigo. Fue un juicio oculto. Y López terminó condenado a 13 años, 9 meses y tres días de cárcel, por protestar. Mi solidaridad para con esta gran señora que me hizo volver a dimensionar lo que es una madre. Y no quiero terminar sin recordar una frase de ella: “La mentira en Venezuela tiene la característica de ser una política pública”.

Para que Conste. Los colegios de Lorica son los que menos han avanzado en las Pruebas Saber. El Gobierno Nacional ha mostrado toda su intención de revertir estos malos resultados pero los maestros de Lorica, respaldados por Ademacor y Fecode, se oponen a la Jornada Única. Todo porque quieren estar a mediodía en sus casas haciendo la siesta. La flojera no puede ser la excusa para impedir que los estudiantes de Lorica se superen. Hasta dónde vamos a llegar… “pero va porque va”.

Destacado 1: “Aquí el valor de justicia es un negocio político o económico… o mejor las dos cosas”.

Destacado 2: “Y un país donde el ciudadano de a pie le tiene pavor a su Sistema Judicial, es peor que cualquier régimen totalitario”.

Destacado 3: “Hemos llegado al sicariato moral porque tiene más réditos acabar moralmente a una persona”.

Columna de opinión escrita hace casi 10 años.

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