“Soy un ejemplo de lo que no hay que repetir”. Salvatore Mancuso.
Por: Toño Sánchez Jr.
Esta Columna de OPINIÓN no iba a iniciar así. Pero tocó: ‘Parar’, ‘Templar’ y ‘Mandar’. No soy ‘Uribista’. Menos ‘Petrista’. No soy comunista. No soy socialista. No soy progresista. Ni nada que termine en ‘ista’, con excepción de Periodista.
Además, que me alejo de toda discusión o debate de los ‘repartidores’ de ‘diplomas’ de quién es bueno o malo.
Dijo un comunista legendario: ‘No me importa de qué color es el gato si come ratones’.
A mí no me importa quién es el ‘Monje’ –de derecha o de izquierda- si busca el respeto, el verdadero respeto, y dignidad por las víctimas de este conflicto armado matapobres.
Con todo respeto, tuve la oportunidad de asistir hace muchos años a varios encuentros en cárceles y tribunales, entre víctimas y victimarios. Allí vi a la verdadera y herida Colombia. A las reales víctimas de este país.
Allí vi y oí perdonar lo imperdonable.
Había que llenarse de una fuerza inimaginable para evitar llorar. Pero si uno intentaba hablar, no podía.
Eran conmovedoras escenas que los Presidentes de Colombia, todos, hasta el actual, le ocultaron al país. Y por qué. Por la razón más sencilla del mundo, porque no les sirve a sus intereses que los colombianos se perdonen y busquen la reconciliación. Les gustan los procesos de paz, pero no la implementación de los acuerdos.
Remember el ‘Monje’ Uribe Vélez.
Él sólo quería desmovilizar a las Autodefensas; y después les hizo ‘conejo’ a todo mundo. Para evitar que me vaya a denunciar, quiero decir que dejaron tirados a todos los desmovilizados con unos tales ‘Proyectos Productivos’. Pregúntenle hoy a un tal Frank Pearl, que chapea hoy de digno empresario.
Por eso, la gran mayoría de desmovilizados se reciclaron en otros grupos armados.
Esos expresidentes son los que van a foros a ‘pontificar’ que ‘le quitamos el fusil a 35 mil combatientes’. Luego a ufanarse que ‘los extradité’. Y hoy salen a victimizarse con el cuento de que ‘por eso me persiguen’.
Hipócritas y cínicos.
Pero bueno, vayamos a lo que sucedió la tarde del día jueves 3 de octubre de 2024 en el Coliseo ‘Happy’ Lora de Montería.
Miren ustedes las ironías o casualidades. Un miércoles 16 de agosto de 2006 Salvatore Mancuso se entrega a las autoridades en Montería por orden del ‘Monje’. Nunca más regresó. Hasta otro miércoles 18 años después, 2 de octubre de 2024.
Una logia de resentidos de Montería comenzó a disfrutar por su regreso, no porque fuera a reconciliarse con las víctimas, sino por el morboso deseo que se llevara por delante a todo mundo.
Mancuso llega a un Coliseo lleno de víctimas. Ningún excomandante de Autodefensas había estado al frente de tantas víctimas al mismo tiempo y en un escenario como este. Tal vez algo parecido sucedió en Puerto Boyacá hace poco tiempo, pero allí no estuvo un Presidente de Colombia y su equipo.
Y aquí Mancuso aprovecha para pedir perdón.
Entonces salta en las redes un ataque de que si lo hace de corazón o no. De si es sincero o no.
Yo no tengo todavía esa virtud de llegar al corazón de los demás y escudriñarlo, pero sí tengo la sensatez de preferir a un Mancuso pidiendo perdón –no me interesa si es de dientes para afuera o no- que verlo con un camuflado, fusil y un radioteléfono en sus manos.
Algún día, si es que no lo está haciendo desde hace tiempo, pedirá ese perdón de corazón.
Cuántas veces nosotros no hemos pedido perdón de dientes para afuera, pero hoy somos lapidadores.
Yo me declaro un defensor de la Justicia Restaurativa. Que no es perfecta… esa no es su imperfección, lo cierto es que ha reconciliado a muchos países. Y por qué no a este.
Ahora vayamos a nuestra dura realidad.
Córdoba es un Departamento de víctimas. Aquí todos hemos sido víctimas, así sea víctimas del miedo.
Por otra parte, Montería no es un Municipio Zomac (Zonas mas afectadas por el conflicto). Ni Municipio Pdet (Planes de desarrollo con enfoque territorial), pero si nos vamos a la realidad ha sido el mayor receptor de desplazados y de víctimas de toda una región (Bajo Cauca y Urabá). Y cómo es posible que no tenga un tratamiento especial. (Aquí la responsabilidad es para los flojos, esos que eligieron los cordobeses para el Congreso).
Entonces, Córdoba y Montería, son dos regiones llenas de víctimas. Motivo suficiente para no olvidarnos de ellas nunca. Somos felices por estar en una zona urbana donde te puedes acostar a la hora que quieras y caminar por las calles. Sabemos si esto mismo lo pueden hacer en la zona rural.
Empecemos a vivir pensando, al menos, en los demás. En especial, en aquellos que viven en zonas donde te mandan a recoger a las cinco de la tarde.
El Gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta Bechara, me atrevo asegurar esto de manera atrevida, que jamás dimensionó lo que se le iba a venir cuando anunció convertir a Córdoba en un ‘Laboratorio de Paz’.
Y se le presentan todas esas víctimas el pasado jueves por un pedazo de tierra.
¡¡¡Ojo!!! Lo he escrito siempre y dicho. El problema irresuelto de Colombia ha sido la tierra. Y no necesito ser de izquierda para decirlo. El problema es que le han metido mucha ideología zurda.
El Alcalde de Montería, Hugo Kerguelén, allí presente, sabe de todos los desafíos que tiene por ser esta capital receptora de víctimas y desplazados, razón más que suficiente para tener un trato especial y preferencial de parte del Gobierno Nacional para enfrentar esta real problemática.
Quiero terminar con algo que me ha llenado de asombro por la perversidad del comentario.
Lo reitero, y quienes me siguen en mis programas y redes lo saben, soy un crítico del progresismo.
Salvatore Mancuso termina su intervención y hace lo que tiene que hacer todo aquel que interviene, ir a la mesa principal y agradecer.
Le da la mano al Presidente y Mancuso le entrega un Sombrero Vueltiao que tiene una cintilla que dice: “UNIDOS POR LA PAZ TOTAL”.
El Presidente de los progresistas, en un espontáneo gesto, se quita su sombrero y se lo entrega a Mancuso, este lo recibe y se pone. Al fondo se escuchan los aplausos.
Bueno, este gesto, indignó al ‘Monje’ de la Secta de la extrema derecha, quien no contento con su lío judicial salió a condenar todo con esta resentida frase: “La paz no es un teatro de compadres”.
Qué lástima que este tipo, el expresidente Uribe, le duela y resienta que Mancuso se encuentre con las víctimas al amparo de un Presidente progresista. Cuando aquel tuvo 8 años (¡¡¡!!!) para hacerlo y no lo hizo.
Y yo no soy progresista… ni nada de ‘ista’… pero sí Periodista.
Pero sí aprovecho para preguntarle al ‘Monje’ de la Secta cuántos compadres del paramilitarismo tiene en Córdoba, Sucre, Cesar, Magdalena, La Guajira…
Cuántos compadres tuvo en el Congreso de la República, en aquella época cuando Mancuso fue, y los que los aplaudían fueron los mismos que pusieron los votos para elegirlo Presidente.
Lo reitero otra vez, no soy izquierdista, tal vez más derechista de los que dicen serlo, pero me arropa ser respetuoso de la Democracia y de los derechos de los demás, así tengan una ideología que no comparta.
Pero ya está bueno de tanto Uribe… de tanto Santo… de tanto Pastrana… de tanto Petro… de tanto Vargas Lleras… de tanto Galán Pachón… de tanto embaucador y vividor de la política y de las víctimas
Ya ahora sí para concluir, hay cuatro compromisos que hizo el Presidente progresista en el Coliseo ‘Happy’ Lora. Que se me da por llamarlos ‘Los Acuerdos del Coliseo ‘Happy’ Lora’.
1. Instalar una Mesa Técnica. [Que no es otra cosa que retomar el Proceso de Ralito desde donde quedó inconcluso].
2. Expedir “las cartas”. [Son las Resoluciones que confirman quienes serán los Gestores de Paz]. El Presidente mencionó a Mancuso, Jiménez (Carlos Mario), “Jorge 40” (Alguien del equipo del Presidente lo corrigió y dijo Jorge Tovar) y otros más.
3. Concluir el Proceso de Ralito. El que dejó Uribe [Álvaro] abandonado. Llevarlo a su terminación. Esto querría decir que se termina Justicia y Paz para quienes hayan cumplido. (Esto tuvo que darle duro al ‘Monje’).
4. Reconoce que los excomandantes entregaron importantes y valiosos bienes avaluados en miles de millones de dólares a la Justicia. Y que ha sido el Sistema de Justicia y Paz, y los operadores que administraban los bienes, quienes los entregaron a las mafias del poder. [Esto quiere decir que sí estaban reparando].
Para terminar, todos tenemos derecho al perdón o a su búsqueda. Como también a la redención.
Hasta el ‘Monje’ de la Secta y sus seguidores tienen ese mismo derecho, solo falta si son capaces de buscarlo.
Cierro con esta frase de Salvatore Mancuso: “Fui responsable de la tragedia humanitaria que sufrió este departamento”.
Que Dios tenga Misericordia de Córdoba y todos los cordobeses.
