Uribe, quien ya estuvo bajo detención domiciliaria en 2020 debido a este caso, deberá enfrentarse a un juicio en el que la figura de dolo directo jugará un papel crucial.
El Tribunal Superior de Bogotá negó este martes, 27 de agosto, el recurso de nulidad en el caso contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez por presunta manipulación de testigos, es decir, el juicio en su contra seguirá adelante.
La decisión fue emitida por el magistrado Manuel Antonio Merchán, concluyó que no había fundamento legal para aceptar la nulidad solicitada por la defensa en meses pasados.
Recordemos que el abogado defensor de Uribe, Jaime Granados, había argumentado que existían errores procesales y que el Tribunal debía considerar el caso bajo la figura de “dolo eventual” en lugar de “dolo directo”. Sin embargo, la decisión del tribunal reafirmó que la acusación contra Uribe se mantiene bajo el concepto de dolo directo.
Según el magistrado Merchán, “como del contenido de la indagatoria y del acto complejo de la acusación no se predicó por la defensa alguna fuente de discrepancia con relación a la condición de determinador atribuida a Álvaro Uribe Vélez, no tiene objeto entrar a analizar el contenido de las sentencias de la Corte en materia de controversia en sede de primer grado”. En otras palabras, la defensa no logró demostrar que hubiera fallos en el proceso que justificaran una anulación.
El dolo directo, en este contexto, significa que se considera que Uribe actuó con la intención deliberada de cometer el delito de manipulación de testigos. Esto contrasta con el dolo eventual, que implica que una persona podría haber previsto el resultado delictivo, pero no actuó con la intención directa de causarlo. Según la Fiscalía, la evidencia presentada respalda la acusación de dolo directo, una postura que fue confirmada por el tribunal.
Con esta decisión, el proceso judicial contra Álvaro Uribe continúa en su curso normal, con un enfoque en la acusación de que el expresidente intentó manipular a testigos a través del abogado Diego Cadena para que cambiaran su versión sobre presuntos vínculos del líder del Centro Democrático con grupos paramilitares.
Uribe, quien ya estuvo bajo detención domiciliaria en 2020 debido a este caso, deberá enfrentarse a un juicio en el que la figura de dolo directo jugará un papel crucial.
El Tribunal ha dejado claro que, al menos por ahora, las pruebas y los argumentos presentados son suficientes para mantener el proceso en pie bajo la figura de dolo directo.
