Por: Toño Sánchez Jr.
Si el Rector de la Universidad de Córdoba es corrupto, no lo sé, no me consta. Si es bandido, no lo sé, no me consta. Si es guerrillero de civil, no lo sé, no me consta. Si es millonario, no lo sé, no me consta.
Lo que sí sé, y me consta, es que se dedicó a formarse académicamente para llegar a donde ha llegado. Es el fiel ejemplo de que el conocimiento sí te hace prosperar. Lo cierto es que ninguno de sus títulos es de la Universidad San José. También me consta que fue mi compañero de aula en la Universidad del Sinú cuando estudiamos Derecho.
A la edad de 20 años, Jairo Torres Oviedo, ya era profesor en el colegio Liceo Montería, a los 23 años catedrático en la universidad UPB y desde entonces no ha parado en su formación y vida académica – laboral.
En estas tierras los triunfos traen consigo una terrible compañía: la envidia. De esta se desprenden el odio y el resentimiento.
Nadie se imaginó que este marginal, no lo escribo de manera despectiva, sólo por decirlo de alguna forma, que no pertenecía al Olimpo de los ‘escogidos’ de la sociedad monteriana, llegara a la Rectoría de la Universidad de Córdoba.
Eso fue para muchos algo insólito… y hasta inaceptable.
Y terminó sorprendiendo a propios y extraños. Ha llevado a la Universidad de Córdoba a lo que todos queremos que sea, una universidad incluyente y en crecimiento.
Por alguna razón la gente del interior lo apoyó para ser Director del SUE, Sistema Universitario Estatal, y de Ascun, Asociación Colombiana de Universidades.
No se puede negar que contó con la ayuda del anterior Gobierno, quien lo apoyó en los programas de cobertura, que han ido creciendo y dando resultados.
Todo iba bien, hasta que se anunció el proceso de convocatoria para escoger al representante de los egresados ante el Consejo Superior de la Unicor.
Este es un proceso reglado que viene desde hace 14 años sin ningún tipo de problemas ni injerencia de políticos.
Antes, este miembro era escogido por el Consejo Superior por Hojas de Vida, donde se debían cumplir con unos exigentes requisitos académicos.
Con el proceso de reparación en el que se vio inmersa la Universidad, por la intervención de las Autodefensas, esa metodología de escogencia se cambió y se estableció que fuera democrática. Esto es, que el Rector hace la convocatoria pública, para que por la plataforma se inscriban todos los egresados que consideren que cumplen con el perfil académico: Título en Maestría. Experiencia Docente. Experiencia como Directivo Académico. Experiencia Investigativa (O tres años de experiencia en un cuerpo colegiado de Educación Superior o en un Consejo Académico).
La votación se hace de manera virtual. La Universidad de Córdoba tiene más de 53 mil egresados en el mundo.
Entonces, de manera ‘sorpresiva’, se interponen 14 tutelas al proceso. Lo que llaman en estas tierras una ‘tutelatón’, a la cual se prestan los Jueces.
Hasta que pasó lo que querían que pasará, una Juez aceptó conceder una medida cautelar, que fue la de suspender el proceso. Un tal ‘Paleta’ fue hasta al Juzgado a insultar.
El proceso se cerraba a las 5 de la tarde y a eso del mediodía la Juez falló concediendo la medida cautelar.
Cabe precisar que los Actos Administrativos se demandan ante el Contencioso Administrativo, por lo que aquí no debería haber procedido la tutela, pero estamos en la ciudad donde todo vale.
Pero aquí no termina la jugada, apenas empieza.
Aparece un oscuro personaje que llaman ‘El Paleta’ que comienza una cruzada de descrédito contra el Rector de la Universidad de Córdoba, Jairo Torres.
Aquí está más que demostrado que estos intempestivos ataques de desprestigio son patrocinados y pagos, que también cuentan con apoyo de ‘periodistas extorsivos’, para reproducir la especie con más destrucción. Esta sería la estrategia mediática. La tutela, sería la jurídica.
Todo esto con el perverso fin de enrarecer el ambiente de la Universidad, y por qué, no, buscar que sea intervenida.
Pero quién está detrás de todo este perverso entramado.
Se puede inferir con lo que pasó en la última sesión del Consejo Superior.
A esta llega de manera sorpresiva Juan Carlos Díaz, como delegado de la Gobernación. Ese día, a las 5 de la tarde, se cerraba la segunda fase del proceso de inscripción. Ya a las 11 de la mañana de ese mismo día la Juez había hecho ‘el favor’.
Al iniciar la sesión, Díaz pidió la palabra. Preguntó si habían recibido un Derecho de Petición que se había enviado la noche anterior.
Se le respondió que había llegado a los correos de los consejeros y no a la Secretaría.
El Derecho de Petición está firmado por Manuel Márquez, poderoso y temible funcionario, de la Secretaría de Educación del Departamento, señalado de muchas ‘jugadas’ en eso del traslado de docentes.
En el Derecho de Petición cuestiona el alto perfil que se pide para inscribirse, él cree que esto de la Universidad es como elegir a un concejal, donde prima la mediocridad.
Manuel Márquez quiere torpedear el proceso para poderse inscribir, aunque él no se inscribió, porque ya sabía que había sido suspendido el proceso.
Cuando la sesión del Consejo Superior llegó al punto de ‘Proposiciones y Varios’, Juan Carlos Díaz pidió la palabra y comenzó a cuestionar lo del perfil para ser consejero por los egresados.
Pidió que le permitieran leer un documento que él había preparado.
Le permitieron leerlo.
Cuando iba por la segunda página detuvieron la lectura y notaron que lo que leía era lo mismo que estaba plasmado en el Derecho de Petición. Contrastaron las páginas y decían lo mismo.
Fue entonces cuando pidieron que Control Interno se hiciera presente, porque estaban al frente de un plagio y que se compulsaran copias a la Fiscalía para lo pertinente.
La gran pregunta que salta es. Quién hace parte de esta tenebrosa trinca.
Alias ‘El Paleta’ hace un video en la oficina de Gustavo Negrete que inicia de esta manera: “Te voy a destruir tu vida personal…”. Y continúa con una serie de ataques que no voy a repetir por respeto a la familia del Rector.
Negrete, muchos días después saca una especie de ‘comunicado’, pero que no es suficiente.
¿Quién le paga a ‘El Paleta’?
– Manuel Márquez
– Gustavo Negrete
– Juan Carlos Díaz
– Otros Asociados…
Es un sencillo interrogante.
Hay que recordar que la Autonomía Universitaria es Constitucional y Legal, porqué violentarla para favorecer a Manuel Márquez… Rogelio Zuleta… Carlos J. Barrera Causil, entre algunos.
Todo esto porque no cumplen el exigente perfil. Cuando la Universidad de Córdoba tiene excelentes egresados que son genios para que los representen.
La Unicor ya ha estado en manos politiqueras y eso no terminó bien.
Y que estas personas, antes mencionadas, sean sindicadas o sospechosas de patrocinar esta vil campaña de desprestigio no habla para nada bien de ellas.
Atacar el patrimonio del Rector para mostrarlo como si se hubiese enriquecido ilícitamente es despreciable. Ya que casi todo su patrimonio se construyó antes de 2019, antes de ser Rector. Tiene 33 años de trabajo y más de mil 385 semanas cotizadas.
Reducir su patrimonio en los últimos diez años en calidad de Rector, es todo acto irresponsable, muy premeditado, con la única intención de dañar la honra y buen nombre de una persona. Cuando deben ser los organismos judiciales los que deben investigar y establecer responsabilidades.
Esto es un sicariato moral puro en su máxima expresión.
La pregunta con la que quiero terminar es tan sencilla: ¿Por qué no dan la cara y van a la Fiscalía y lo denuncian?
Ya se supo como inició esto, lo que no sabemos es cómo va a terminar.
