Por: Toño Sánchez Jr.
Quiero iniciar felicitando a esos más de 10 millones de colombianos que han creído que esto puede cambiar para bien y que han depositado su confianza en este ‘Outsider’ que apareció para darle esperanza a Colombia, Abelardo de la Espriella.
Vamos a vivir ‘tiempos recios’, para usar el título de un libro de Mario Vargas Llosa (R.I.P.), serán duros días que el candidato De la Espriella tendrá que sortear con mucha inteligencia. No hay margen a error. No está permitido equivocarse y eso lo sabe al dedillo Carlos Suárez Rojas.
Pero quiero referirme a hechos acontecidos el domingo y que arrojaron los resultados ya conocidos.
Quiero iniciar con Fajardo. Este tipo ya hizo el ‘Doctorado’ de perdedor. Y lidera el cartel de la reposición de votos. En Medellín un amigo me aseguró, que cada cuatro años compra una propiedad con ese dinero de la reposición de votos.
Creo que ha llegado el momento de pensar en un Acto Legislativo que le ponga fin a esta perversa práctica, que sirve para timar al Estado ‘electoralmente’.
Es cierto que el espíritu de esa Ley fue para ayudar a financiar las campañas, pero ya se ha retorcido ese ‘espíritu’ y hay que salirle al quite.
Como buen paisa, Fajardo saldrá a ‘negociar’ sus votos. La cuestión es, si los endosará…
No voy a redescubrir la rueda. Considero que quienes votaron por él lo hicieron porque no querían estar ni con Abelardo ni con Cepeda. Y si este se ‘vende’ al candidato de la izquierda, por ejemplo, los que le votaron a aquel harán lo mismo por quien les diga. ¿Aceptaran como borregos? No hago el mismo planteamiento con De la Espriella porque Fajardo siempre lo ha repudiado.
Si estos votos de Fajardo son fieles a las convicciones de sus electores, entonces para la segunda vuelta pasarán a engrosar el renglón del Voto en Blanco o se abstienen de votar. Claro está, que muchos se irán para donde De la Espriella o Cepeda.
Vamos ahora con Paloma Valencia.
Aquí, como en el béisbol, vámonos de una vez con la recta.
Ya esta gente sabía desde hacía un mes del desplome. Pero lo ocultaron.
Todas las campañas contratan encuestas privadas, en donde hay delicadas cláusulas de confidencialidad. Lo hacen para saber cómo están y tomar los correctivos o afianzar sus fortalezas.
En el juego de la vida tú puedes engañar a los demás, pero lo único que no puedes hacer es engañarte a ti mismo.
Paloma Valencia, y por ende su jefe, Álvaro Uribe, ‘El Monje de la Secta’, también lo sabía. Pero no tuvieron, lo que tampoco tiene ningún político de Colombia, GRANDEZA (¡¡¡!!!). Y siguieron en campaña, pero, en caída libre.
No fueron capaces de dar un paso al costado, para apoyar a Abelardo de la Espriella. Otro tigre estaría rugiendo hoy de haberlo respaldado. Nos hubiésemos ahorrado estos 21 días.
Por otra parte, para dónde se va Juan Daniel Oviedo, tal vez para donde siempre debió haber estado, para el progresismo.
Con respecto a Iván Cepeda no hay duda que tiene un electorado fijo y que ha crecido con todos los billones que está feriando el DPS. Eso se llama compra de votos, pero para la izquierda es incentivo social.
Ni así ganaron en la primera vuelta.
Lo grave es lo que sigue. Si vemos el mapa de Colombia Iván Cepeda gana en todas las zonas donde están los grupos al margen de la ley. Eso hace unos años lo llamaban los de la izquierda ‘votación atípica’. Y con eso publicaban libros y judicializaban a todos los que sacaban votos en esas zonas.
Hoy por qué no lo hacen…
Porque están entre colegas y existe una inquebrantable solidaridad de cuerpo… de uniforme… y de fusil…
Para la segunda vuelta la presión será mayor de los grupos al margen de la ley, para que el gobierno de turno ‘le deba el favor’, por si ganan.
Así como Ernesto Samper quedó ‘endeudado’ con el Cartel de Cali. No olviden que este Samper es asesor de Cepeda.
En fin, las Farc están a pocos días de poder lograr lo que no lograron con los fusiles, tomarse el poder en cabeza de Iván Cepeda.
Pero hay una esperanza, poder elegir otra opción, Abelardo de la Espriella.
No hay que ser de izquierda para saber todos los problemas que tiene Colombia y los que les deja el progresismo.
Esto no es con asistencialismo barato. Mientras millones de colombianos salen a trabajar, otros se quedan durmiendo porque el progresismo les gira unas migajas para que les permitan perpetuarse en el poder. Eso no es democracia, eso es compra de conciencia.
Con respecto a Abelardo de la Espriella solo quiero decir que viene haciendo su tarea, pero que es una vergüenza que Córdoba, donde nació la guerrilla del Epl y los frentes V y XVIII de las Farc, sean más zurdos que la antigua Unión de República Socialistas Soviética, URSS.
Es como aquellos esclavos que añoran todavía los grilletes y el látigo del AMO.
Es una hipótesis.
Pero creo que Córdoba es así por el trabajo ‘social’ que han hecho muchos ‘profesores’ en los colegios públicos. Son la punta de lanza de la ideología de izquierda y progresista en este Departamento… y otros más.
Esos tales encuentros con padres de familia no son otra cosa que ALIENACIÓN pura. Y es más fácil en regiones en donde la ignorancia y falta de conocimiento es aprovechada al máximo por estos ‘profesores’ activistas de izquierda.
Algún día Fecode debe responder por este daño que le ha hecho a la adolescencia y juventud colombiana, por eso ya se habla de una ‘generación Fecode’.
Es para otra Columna de Opinión, pero cómo es posible que este sea el único país del mundo democrático en donde no se puedan evaluar a sus docentes públicos.
Para ir terminando.
Qué bien le hace a Abelardo de la Espriella andar abrazado con ‘El Monje de la Secta’, Álvaro Uribe Vélez. Es una mera pregunta.
Por qué este ex no se dedica a tocar vacas, novillos, toros y a repartir agua de toronjil en su finca.
Que le hagan en el Sabanal un monumento, con cada hijo al lado, y un receptáculo donde se le puedan prender velas y velones.
Que haga uso de buen retiro. Dicen que la magia no está en llegar, sino en cuando irse.
Además, que no tuvo la GRANDEZA de retirar a su ‘paloma’ cuando se desplomó. Como no la tuvo en un reciente pasado que llevó a que el progresista que nos gobierna llegara al poder.
Lo cierto es que hay una diferencia abismal entre ‘El Monje’ y Abelardo de la Espriella.
