Por: Toño Sánchez Jr.
Sólo Dios, el Universo, la Divina Providencia saben lo que deseé haber estado equivocado. Por nada del mundo quise tener hoy la razón.
Las personas que me han leído, por la razón que sea, saben cuál ha sido mi posición y mis convicciones con respecto a la manera de cómo el progresismo ha causado estragos y destruido la Democracia en América Latina.
Para las elecciones presidenciales de 2022 no había duda de que la izquierda iba a ganar, ya que Iván Duque y su jefe, ‘El Monje’ de la Secta del Centro Democrático, habían hecho todo lo posible para que eso pasara. La falta de GRANDEZA de éstos dos, llevaron a la victoria de lo impensable en aquel momento.
Que hoy se amparan en lo que hacen disidencias, bandas y narcos para justificar que tenían la razón, es la más peregrina e irresponsable excusa. Estos dos pueden ser lo que sea, lo que no son es profetas y/o adivinos. Que se las tiren de eso, ya es otra cosa.
La cuestión es que para la segunda vuelta presidencial de 2022 Colombia quedó en lo que en su momento llamé: ‘La Alternativa del Diablo’ (Título de un libro de Frederick Forsyth). Voté en Blanco.
Pero defendí, tanto en mis columnas como en mi programa de opinión que se emite por distintas plataformas, que había que aceptar el resultado que se diera. Que esa era la Democracia. Pero que nos preparamos para todo lo que se iba a venir. Y para saberlo solo había que hacer un recorrido desde el sur del río Bravo hacia abajo.
Y terminaba mis programas diciendo: “Por el bien de millones de colombianos espero y deseo estar equivocado, en el nombre de Dios lo digo”. Allí están los archivos del programa, para quienes no lo creen. Después de un año dejé de decirlo… porque ya estaba rodando esa rueda de corrupción y escándalos que demostraba que NADA, absolutamente NADA, iba a cambiar.
Yo creo que hoy millones de colombianos le tienen miedo a este Gobierno y a lo que se puede venir. Le temen, políticamente hablando, a la izquierda… al progresismo… a Cepeda.
Yo por mi parte creo, como lo hice antes de las elecciones presidenciales del 2022, que tienen todo el derecho a aspirar y hasta ganar las elecciones, pero sin apelar al odio, resentimiento y descrédito contra todo aquel que no piense como ellos.
Aunque nuestro pasado nos ha enseñado que el arma del odio ha sido muy efectiva, sino que lo diga: Jamenei, Hitler, Mussolini, Stalin, Tito, Gadafi, los Castro, Ortega, Chávez, Maduro, entre algunos.
Puedes tener un gobierno asistencialista, pero sin destruir la economía y las instituciones. Puedes quedarte con la burocracia, pero nombrando verdaderos profesionales con títulos legales. Puedes quedarte con la contratación y dársela, legalmente, porque se puede, a tus amigos, pero no para que se roben todo el dinero.
En fin, pudieron hacer tantas cosas buenas, pero prefirieron destruir el país y la Democracia
Y hay algo que van a hacer ahora.
Miren, lo más democrático que tiene Colombia es el robo del espacio público y la compra de votos. Todos los estratos de este país se roban lo primero; y los políticos practican lo segundo, con un agravante, que en estos días lo hacen desde la misma ‘Casa del Terror’, perdón, Casa de Nariño.
Ya ustedes recordarán cómo inició esto y en qué va.
Se autodenominaron que eran los del ‘cambio’. Y millones de colombianos creyeron en eso.
Luego siguió poniendo como enemigo de sus proyectos a la Constitución, al Congreso y a los Contra Pesos que hay en todo Estado de Derecho.
Pero faltaba el postre que ha estado siempre adobado de odio, resentimiento, rencor, venganza, desprecio y violencia. Millones se han comido esta sobremesa y hasta la disfrutan como si fuera la más exquisita golosina.
Por su parte, los ‘lentejos’ de otros partidos políticos, fueron comprados con las mismas prácticas que lo hacían en el pasado otros gobernantes. Ahí se constataba que eso del ‘cambio’ fue atraer lo que más le gusta al progresismo: los votos. Y lo consiguen como sea. Y cueste lo que cueste.
La izquierda y el progresismo condenaron los procesos de paz que se hicieron con las extintas Autodefensas. Pero hoy callados ante las aberraciones que cometen las disidencias de las Frac y el ELN. Hasta protegen a estos grupos armados y algunos narcos.
Así quedó demostrado con todo lo revelado, que implica a un alto oficial del Ejército y al Director de Inteligencia. Esto último es como si el Director de la CIA trabajara para el mando militar iraní.
Excomandantes de las Autodefensas, que antes se reunían y sacaban comunicados para hablar de paz y reconciliación, los ‘desaparecieron’… me refiero a que no les permitieron más protagonismo. Ojalá esté equivocado.
Ahora toda la gente que controla las Comunas de Medellín está afuera, al amparo de una tal ‘Paz Total’. Para qué los sacaron. Para hablar de paz… o para ayudar en ese domingo de mayo y/o de junio que se aproxima.
Para terminar.
Ustedes recuerdan cuando otros grupos distintos a las guerrillas perpetraron masacres. ¿Qué pasaba? Toda la izquierda y el progresismo las condenaba y se iban para donde las ‘vampirezcas’ Ong’s a denunciar.
Ponían a trabajar a todas las unidades que tenían en Europa, luego fue la Unión Europea, para que condenaran a Colombia.
Hoy, el Instituto de Estudios para el Desarrollo de la Paz, Indepaz, ha revelado que en el año 2026 (De enero a marzo) van 35 (¡¡¡!!!) masacres. Resultado de la operación criminal: 133 asesinatos en 34 municipios (17 Departamentos).
Por qué el silencio cómplice de toda esta gente de izquierda y progresista. Cuando te deben doler y condenar todas estas criminales acciones.
Por otra parte, recuerdo que a un Presidente lo cuestionaron por algo que bautizaron ‘Las Chuzadas’. Hoy, otro lo reconoce, pero las llama ‘informe de inteligencia’.
En fin. No me cabe duda de que estamos ante una dictadura de izquierda disfrazada de Democracia.
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PARA QUE CONSTE. Quiero terminar con algo que me ronda la cabeza. Hay mucha gente en Colombia que se siente de derecha, pero bajo ninguna circunstancia quieren ser rotulados o etiquetados como uribistas. A mí me pasa lo mismo. ¿Qué hacer? (Sigue música de suspenso y de misterio).
