¡¡¡La verdad!!! ¿Para qué?

Por: Toño Sánchez Jr.

Muchas veces uno tiene que ponerse en la piel del otro, no en la ropa, para entender su proceder, eso no implica que tengan la razón.

Antes de continuar quiero dejar en claro que la mafia más poderosa no ha sido la Cosa Nostra, la Camorra, la Yakuza, la Ndrangheta, el Cartel de los Soles, el Cartel de Sinaloa o la mafia rusa, entre otras. Ha sido la clase política corrupta de Colombia. Y aquí sí que ha habido pura democracia, ya que todos los espectros de la política nacional tienen sus ‘frentes’, tanto de derecha, centro e izquierda y demás tendencias.

Ni Pablo Escobar con su narcoterrorismo al mando del Cartel de Medellín, ni los ‘Caballeros de Cali’ con su Cartel de Cali, ni los del Norte del Valle al mando de ‘Come Negro’ (Don Orlando Montoya Henao), ni las Farc en su pleno apogeo, ni las Autodefensas, ni la ‘Oficina’ al mando de ‘Don Berna’ pudieron con la mafia de los políticos en Colombia.

Hoy recuerdo con toda claridad cuando Digo Fernando Murillo Bejarano, conocido para entonces como ‘Don Berna’, me dijo en el Anexo 1 de la cárcel de Itagüí en una entrevista lo siguiente: “Vea Toñito, le voy a decir una cosa. No fueron los narcotraficantes los que corrompieron a las Autodefensas, fueron los políticos”.

No me caí porque estaba sentado. Y en ese preciso instante entró Francisco Caraballo, comandante máximo del EPL, con un azafate con dos tintos. Era el estafeta de ‘Don Berna’ en ese Anexo de la cárcel de Itagüí. Para que vean las ironías de la vida. Esa gente fue capaz de reconciliarse después de matarse por años, pero no los colombianos que jamás han disparado un arma.

Voy a tratar de escribirlo lo más corto posible, pero los comandantes de las Autodefensas al ir ganándose la aceptación de las comunidades que entes eran controladas por la guerrilla comenzaron a descubrir que ellos eran alcaldes y gobernadores ‘ad hoc’ de facto.

Vieron que el fusil no sólo servía para combatir contra la guerrilla y sus auxiliadores; sino, que, sin disparar un tiro, ponían a concejales, diputados, alcaldes, gobernadores, congresistas y contratistas a ‘afinar’.

Lo que nunca dimensionaron, fue la capacidad de los políticos de mutar y cambiar de piel. Son de la familia de los reptiles más letales: La de los Camaleones.

Fue cuando los políticos decidieron convertirse en una especie de ‘asesores’ en temas políticos (Permítanme la redundancia) para comandantes de Autodefensas. Yo me imagino que muchos de esos profesionales de la cosa pública aplicaban aquello de que “si yo de le doy de comer al cocodrilo, el cocodrilo me comerá de último”.

Y sin imaginárselo, aunque ustedes no lo crean, tenían el control de las Autodefensas en términos de política.

Aquí es donde aparece el mal llamado ‘Pacto de Ralito’.

Por unos asesores argentino-franceses, que se consiguió Salvatore Mancuso, decidieron llevar a un documento todo lo que habían acordado en el pasado. Era como una ‘garantía’ que quería Mancuso, porque vislumbraban que ellos estarían en el monte, y los políticos ‘amigos’, iban a estar en Bogotá en el Congreso, y no sabían si les iban a cumplir. Por eso el ‘Pacto de Ralito’. Que no fue otra cosa que pre constituir una prueba, para tener la garantía de que no se les fueran a torcer. Cuán equivocados estaban y lo siguen estando. Se les retorcieron.

Pero estaba por llegar la tormenta perfecta.

Andrés Pastrana estaba negociando con las Farc y todo el país diciendo que le estaban entregando Colombia a la guerrilla. Pero qué vaina de jodida, quien se la entregó, años después, fue otro torcido Presidente. Pero este tema para después.

Entonces aparece un candidato presidencial que removió todas las estructuras de este país: El Monje… Álvaro Uribe Vélez.

En las Autodefensas se despertó un fervor de solidaridad para con este candidato. No porque ellos creyeran que era ‘propias tropas’, sino porque ellos veían en él la esencia por lo que luchaban, derrotar a la guerrilla.

¡Se obnubilaron! Asumían que era un ‘amigo’.

Yo sé que esto es difícil de entender, hasta para mí. Pero aquí viene un interrogante que este país lo ha cogido como caballo de guerra. ¿Uribe era ‘paramilitar’? (Para usar la palabra que le gusta a la izquierda, progresismo, petrismo y comunismo, que es lo mismo).   

Yo lo respondo de esta manera celestial.

Voy por un camino de Montería y se me aparece el mismísimo Jesucristo y me dice: “Toñito, hijo amado, del cual me siento complacido, te voy a preguntar algo: ¿Álvaro Uribe es ‘paramilitar’? Acuérdate quien te lo está preguntando”.

Yo respiro profundo y le digo: “Déjame dar mi respuesta de esta manera. Para mí él fue como un Monje que aprovechó un momento histórico en donde Colombia necesitaba esa ‘Seguridad Democrática’ que él proponía. Le creyeron a su discurso y lo premiaron eligiéndolo Presidente en una sola vuelta. Tiempo después sus áulicos –a lo mejor con su beneplácito- retorcieron la Constitución para perpetrarse en el poder y fue su debacle. Esa también es otra historia.

Sigamos con la respuesta al encuentro celestial.

“Aprovechó su tragedia, el asesinato de su padre, para mostrarse, con justa razón, como uno de los cientos de miles de víctimas de la guerrilla en Colombia. Infiero que sintió rabia, bronca, deseos de desquite. Sentimientos muy propios en momentos de extremo dolor”.

“Los mismos sentimientos que movían a miles de combatientes de las Autodefensas Unidas de Colombia para enfrentar a la guerrilla. Que, si esos sentimientos lo hacían ‘orgánico’ de esa organización, allí está quid del asunto. Para sus enemigos es claro que lo fue, sin aportar prueba alguna, el odio que por él profesan es la impronta para asegurar sus sindicaciones”.

“Yo creo que Álvaro Uribe sí fue, sin temor a equivocarme, un simpatizante de las Autodefensas y las Convivir. Y que cuando se demostró la degradación de esta guerra, trató de tomar distancia, no me cabe duda”.

“Entonces para quitarse el rótulo de ‘paramilitar’ comenzó un ‘proceso’ de paz con las Autodefensas en donde puso a un Siquiatra como Alto Comisionado de Paz, quien los empezó a tratar como ‘pacientes’ y no como combatientes”.

“Y Uribe sabía que Estados Unidos sabía… Se lo demostró primero cuando lo invitaron como Presidente Electo y se lo ratificaron cuando fue a la primera visita oficial ya como Presidente. Ese septiembre de 2002, mientras estaba allá, pidieron en extradición a Carlos Castaño, Salvatore Mancuso y ‘El Tuso’ Sierra. El mensaje de los gringos ya estaba enviado y fue contundente. Uribe había sido notificado”.

“Desde ese momento Uribe empezó a obedecer y proteger lo que sería su ‘legado’, iba camino a convertirse en el neo mesías de Colombia. El ego y el ‘pragmatismo’ pro USA comenzaron a marcar su camino. El tic… tac… tic… tac… para los comandantes de las Autodefensas en la ‘mesa de negociación’ comenzó a correr en contra. Uribe solo esperaba que ‘dieran la pata’ como se dice en ese argot”.

“Pero los comandantes de las Autodefensas se la pusieron fácil y pasó lo que tenía que pasar ese mayo de 2008”.

“Si Uribe montó grupos de Autodefensas y Convivir no tengo pruebas ni me consta, lo cierto es que por muchas de sus fincas si había actuar de Autodefensas y Convivir, pero muchas otras personas también tenían esa vivencia y por eso no pueden ser sindicadas de ‘paras’. Veamos la misma situación con la guerrilla, no todos los que estaban en su zona de operaciones eran guerrillos o sus auxiliadores”.

“Lo cierto es que cuando comenzó ese acercamiento con el Gobierno Uribe la mayoría de los comandantes de las Autodefensas se ufanaban de tener ‘línea directa’ con la Casa de Nariño. Estaban convencidos de que estaban dialogando con un ‘amigo’, cuan equivocado estaban. Se les habían olvidado tres letales características de Uribe: Ser avispado paisa, avezado político y obediente y fiel a los gringos”.

“Muchos Frentes de las AUC pusieron a votar a la gente por Uribe y hasta hay declaraciones de ayuda a su campaña”.

“Hasta Carlos Castaño le mandó una razón a su finca al ‘Ubérrimo’, en diciembre de 2001. Uribe le respondió, pero no se reunieron”.

“Aunque ya en la última semana de septiembre de 2001 Carlos Castaño se reúne con Ramón Isaza y toda su gente en el Magdalena Medio. Allí al final de la reunión, Ramón le pregunta a Castaño si por quién había que votar en las elecciones presidenciales de 2002. El máximo comandante de las Autodefensas, para ese entonces, se sonríe y dice: “Don Ramón, voten por el que ustedes quieran, pero le aseguro que nos va mejor con Serpa [Horacio] que con Uribe… yo sé por qué se lo digo”. Y allí terminó la reunión. Fue una profética respuesta de Castaño.

Esta sería mi respuesta a ese hipotético encuentro con Jesucristo.

Hoy, en este país hay muchas fuerzas oscuras de izquierda, centro y derecha que mueven todo, y los colombianos, sin notarlo, son unas simples marionetas de esos profesionales titiriteros.

Pero terminemos con el título de esta Columna de Opinión: ¡La verdad! ¿Para qué?

Desde hace ¡20 años! lo he escrito en mis Columnas de Opinión y mis libros, por ello no acepto los cuestionamientos que me hacen cuando planteo este tema.

¿Para qué la verdad? Para que llegue a perversas manos que destruirán lo poco bueno que queda de este país. 

Yo creo en una VERDAD RESTAURATIVA, que ayude a construir Perdón y Reconciliación. No en una VERDAD PUNITIVA… de vindicta. Que lo que va a hacer es que una ideología de izquierda siembre más odio y resentimiento en Colombia.

El odio y el resentimiento tienen una letal característica, que cuando llega a tu corazón no se salva nadie de sus consecuencias, ni hijos ni padres ni familiares ni nadie. No hay recuerdos de lo bueno que en un pasado hice por ti.

Yo le pregunto a los excomandantes de la AUC. Ustedes no se han preguntado el grado de responsabilidad que tuvieron al crear y unirse a esos engendros de perversos políticos, que muchos hoy gozan de buena salud y buen billete.

Ustedes ayudaron a crearlos. Así nieguen reconocerlo.

Sé que muchos, sino todos, los excomandantes de las Autodefensas están molestos e indignadísimos por mi pasada Columna de Opinión, eso me complace porque demuestra mi independencia y que mis convicciones y criterios son míos y no se los debo a nadie.

Y opinar diferente y con criterio no debe ser motivo para ofenderse.

Quiero terminar con dos cosas.

La primera. Si es cierto que Estados Unidos va a deportar a Colombia a ‘Rogelio’, ‘Yiyo’ y como a siete personas más que se entregaron hace años a las autoridades americanas, esto tiene un claro mensaje. Que se reagrupen nuevamente acá y nazcan nuevos enfrentamientos. Ustedes más que nadie sabe que este es un modus operandi de los gringos. Esperar que se maten entre ellos y después llegar a ‘recoger’ a lo que quede, y así solucionan el problema.

Lo segundo. Como le dijo Carlos Castaño a Ramón Isaza. Pero esta vez sería algo como: “Pueden negociar con el que quieran hoy en día, pero yo creo que les va mejor con el próximo Gobierno, yo sé por qué se los digo”.

Y por último yo deseo que sea una Gestoría de Paz por la reconciliación con las verdaderas víctimas, para que puedan recorrer todo este país y ayudar a construir una nueva Nación. Y que puedan votar y ser elegidos, si el pueblo así lo decide.

¡Dios Bendiga a Colombia!

One thought on “¡¡¡La verdad!!! ¿Para qué?”

  1. Muy bueno Toño. Una época dura de nuestro departamento. Todos fuimos testigos del abandono de las autoridades y de alguna manera no sé si por la generación, la era, la influencia de género de películas o los ritmos musicales; en fin lo que llamamos el factor externo que tanto influye en nuestra formación. Sentimos que la reacción de los que fueron capaces de actuar en un momento tan sentido. Por alguna razón nos pareció justo aún a quienes no teníamos ni plata ni tierras.

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