Por: Toño Sánchez Jr.
“Aquí en Córdoba hay muchas razones para volverse loco”, esto lo afirmó Rodrigo García Caicedo (R.I.P.) hace mucho tiempo. Esta lapidaria sentencia sigue tan vigente hoy, cuando la parafraseamos de esta manera: ‘Aquí hay muchas razones, para concluir con certeza, que acá los políticos no tienen límites y son sin agüero para LO QUE SEA’.
Así como existieron las ‘Chicas Águila’ para promocionar esa ‘Agria’ a nivel nacional, algunos congresistas de Córdoba aplican para ser ‘jefes de campaña’ propagandística de un licor de los paisas que tiene un eslogan que es como anillo al dedo (Disculpen este lugar común) para éstos últimos: ‘Pa’ las que sea’.
Cuando los congresistas de Córdoba llegan, cada cuatro años, a ese ‘sagrado’ recinto a legislar, todos los veteranos senadores y representantes; también el Gobierno Nacional lo sabe, dicen: ‘Llegaron los sin agüero, la gente que estará en esta legislatura pa’ las que sea’.
Y no se equivocan (¡¡¡!!!).
Hace unas tres semanas escribí sobre lo afortunado que ha sido Córdoba de tener siete senadores y cinco representantes. Cuando hay Departamentos en Colombia que no tienen representación en el Senado.
Cómo es posible que ya en dos años CUATRO congresistas de Córdoba estén enredados por problemas de corrupción en la Corte Suprema de Justicia.
Hay unas veces en la vida que uno, por la dura situación que pasa, cree que no es capaz de superarla por uno mismo, pero piensa en los demás, en toda esa gente que te ama, quiere y admira; entonces lo haces por ellos. Algún día aprenderás hacerlo por ti mismo. Son situaciones duras de la vida que pasan.
Por qué los congresistas de Córdoba no piensan en los cordobeses que representan, en los que se dieron a la tarea ese domingo de marzo a salir a ayudarlos en la campaña y a votar por ellos.
Sé que cuando toco estos temas no falta quien salga a defenderse atacándolo a uno y desacreditándolo. Lo he escrito hasta la saciedad, no soy perfecto ni me las tiro de serlo. Estoy lleno de pecados y de defectos. Con los primeros trato de arreglarlos cada noche con alguien que no veo, pero lo siento en todo; además, se afirma que vino por pecadores como yo y no por santurrones y santurronas. Con los defectos, todos los días tengo una respetuosa guerra con ellos que muchas veces gano, otras pierdo y algunas las empato, pero allí vamos felices.
La cuestión es que yo no he sido elegido, ni tengo una credencial que me hace diferente a más de 50 millones de colombianos.
Una señora monteriana, de esas que le dicen desparpajada, me contó que le dijo una vez a su hija, que estaba a punto de salir con el novio, de quien se dio cuenta que era bastante avispado.
‘Ese tipo te va a querer comer esta misma noche, por lo que te me vas a cambiar esa pinta que llevas. Y te quiero decir, que te prometa lo que te prometa no te acuestes con él, por lo menos esta primera noche. Date un compás de espera y tú misma sabrás si debes hacerlo o no’.
Lo único que sé es que la primera noche no pasó nada. ¿Cuándo se lo dio? No sé ni me interesa ni jamás lo he preguntado.
El caso, es que este real ejemplo me lleva a los congresistas de Córdoba (Ahora no me molesten con el ‘no todos’), a que no aguantan la primera noche.
Que te investiguen no es sinónimo de condena, pero existe toda la probabilidad de que estos cuatro congresistas pueden perder su investidura por corrupción.
Y estamos en unos tiempos donde los del Pacto Histórico necesitan copar los espacios de los congresistas investigados y cuestionados. Muchos en Córdoba saben lo que a éstos les pasó cuando retaron a la Corte Suprema de Justicia, que los investigaba, y aún así decidieron salir a aspirar.
Qué nos está pasando…
Yo no soy santo, de aquellos de El Tiempo, me refiero a los del cielo. Pero sé que existen pactos políticos y acuerdos burocráticos, que no rayan con la vulgaridad, de ir a asaltarse una entidad (Por ejemplo, la UNGRD) a cambio de votar unos proyectos de ley y de rebuscarse unos dineros para campañas políticas.
Miren, yo soy un respetuoso crítico del Presidente de Colombia y de lo que es el llamado progresismo. Pero tengo que reconocer públicamente, me guste o no su forma de ser o de hacer política, que Gustavo Petro se ganó su espacio desde la oposición. Haciendo oposición.
Llegó al Congreso, hizo más oposición y alianzas políticas, de allí saltó a la Alcaldía de Bogotá, que afirman los cachacos que es el segundo mejor cargo público de Colombia después de la Presidencia de la República. (Por eso es que dicen que los Galán se van a ganar la Presidencia, pero está por verse). Hoy está en la Casa de Nariño, que yo le digo del terror.
Y todo haciendo oposición. Por qué los políticos de Córdoba creen que no pueden llegar más lejos haciendo oposición y respetando sus convicciones. Equivocadas o no, yo no soy nadie para juzgar eso.
Petro conoció al dedillo cómo funciona nuestro régimen presidencial. Sabía cómo se movía el dinero del Estado. Tenía claro que estamos ante un régimen excesivamente presidencialista, que criticó en su momento; pero que hoy es su mejor aliado. No estamos ante un aparecido, el problema es que tiene un perverso séquito, que es una jauría que grita: “A robar, robar, que esta teta de pronto se va a acabar”.
No nos digamos mentiras, ¿cómo se repartían las embajadas y consulados en Colombia? Se los entregaban al ‘Bogocentrismo’. El problema es que hoy los progresistas están llevando allí a lo más ruin, indecente y resentido de ese progresismo. A lo que Fabio Amín llama en Lorica: ‘La Perrera’.
Pero para cerrar este largo párrafo, Petro llegó a lo que llegó haciendo oposición, buena o mala, no lo sé, esos Diplomas no los expido. Pero sigo sin entender por qué los congresistas de Córdoba no se atreven a estar en la oposición.
Creo saber la respuesta… y ustedes respetados lectores, también.
Porque la política en Córdoba se convirtió en un vil negocio de políticos, contratistas, lavadores y ‘claneros’.
Yo respeto a todos los contratistas, y hasta creo que algunos me consideran amigo o ‘amigo’. Pero en esto, ‘cada loro en su estaca’. Ustedes en lo suyo yo en lo mío. No se dejen coger.
Miren cosas como esta. Un gobernante le da un contrato a un contratista (Valga la redundancia, porque puede ser un no contratista) con el anticipo sale a pagar las coimas y con lo que le queda enseguida corre para la distribuidora de la Toyota a comprarse una cuatro puerta blanca.
Aquí estoy obligado a hacer una imprescindible claridad, que ya la he hecho. A todos los corruptos, bandidos, incluidos los del Clan -cualquier clan, grupo o disidencia- les encanta la Toyota cuatro puerta blanca. PERO NO TODO AQUEL QUE LA TENGA, ES CORRUPTO O BANDIDO. Que quede excesivamente claro.
Qué viene después… la ADICIÓN al CONTRATO y allí sí como dice el ‘Pipa’ Romero: ‘La mae el último’.
Por allí me han regalado una información de un contrato de una vía Ciénaga de Oro – Punta Yánez – Momil, (Creo que es así, allí tengo los documentos, solo que otros compromisos editoriales no me han permitido leerlo al detalle) en donde en el primer semestre de 2023 hubo una millonaria adición y nada que terminan la vía. Dice un aparte, que una beneficiaria de esa adición le alcanzó para una cirugía estética que la tiene hoy como una Barbie con muchos Kent.
Y la cuestión es que no se atreven a apretar a contratistas, interventores y empresas aseguradoras… La razón, solo ellos la saben, y solo ellos conocen sus miedos y pecados.
Otro tema, de esos que me regalan, pero que no he podido trabajarlos.
Existe un maravilloso programa nacional y departamental de repoblamiento (creo que se dice así) de bovinos, ovinos, porcinos y hasta avícola. Por ejemplo, llegan a donde los campesinos con marranos, el reproductor y las hembras, por referirnos a estos animales.
Le dicen al beneficiario: ‘Yo te los compro y no tienes que esperar todo ese tiempo para cumplir el ciclo de producción. El campesino accede y se lo tumban.
Aquí hay que dejar en claro que hay campesinos más bandidos que los bandidos.
Les llevan los animales y ellos mismos incentivan la corrupción. Al no haber vigilancia y control todo es bandidaje. Por eso hay una nueva realeza de funcionarios públicos en estos negocios. Ganan hasta el mil por ciento.
Compran barato. Le pagan más barato al campesino. Y ellos lo venden a precio de mercado. ¿Quién no se enriquece así?
Y créanme, son de los que usted escucha sindicando a todo mundo de bandido y corrupto. A algunos Periodistas, que saben lo que hacen, se refieren peor.
Una pregunta: Los congresistas de Córdoba van al Congreso a legislar o a rebuscarse.
Será que estamos ante una Plutocracia… Cleptocracia… Contratocracia…
Aquí hay contratistas que le dicen a los gobernantes qué hacer y hasta les pagan los ajustes a los POT y concesiones.
O por qué creen que Veolia, Urbaser y Elec son INTOCABLES… Es un mero interrogante.
Ni escribir del asalto a Urrá y el robo a la Salud en Córdoba en donde los Médicos y demás personal de la salud han sido los abusados… son las víctimas. Pero este tema para otra Columna de Opinión.
Es en momentos como este es cuando me cuestiono con un interrogante: Será que quien está mal soy yo…
Para terminar, y disculpen la extensión, se estaba discutiendo el Proyecto de Ley de reducción de penas para violadores. Le preguntan a un congresista de Córdoba cómo va a votar. Y responde que si ‘el Gobierno le cumple’ vota que sí. (Y después dicen que el HP es uno).
Pero miren cómo es la vida de irónica y cruel. Pasó lo que pasó con esa niña en sur del país y tuvieron que echarse para atrás esos congresistas.
Los cordobeses no saben en manos de quién están en el Congreso. Que habrá excepciones… Clamo a Dios que sí.

Decia mi abuela «Es la puritica verdad».
Y estamos viendo lo que sucede y seguimos creyendo en los dicscursos cargados de fria bazofia que dicen los politicos.
Somos permisivos, y vendemos el alma al diablo por un puesto burocratico, y en la mayoria de los casos quedamos como el coronel AURELIANO BUENDIA <<>>> .