Alcaldes de Córdoba, como el de Cereté, expresan preocupación porque familias vulnerables perderían beneficios con ese cambio autorizado por el Gobierno Petro. Plantean revisión del programa
Las familias en condición de vulnerabilidad amparadas en el Sisbén expresaron temores porque podrían quedar por fuera de esa sombrilla social, por los cambios en el sistema de clasificación que entraron en vigencia por decisión del Gobierno Petro.
El nuevo instrumento clasificará a la población con base en estimaciones de ingreso, registros administrativos, información del Registro Social de Hogares y autodeclaración cuando sea necesario, en un cambio que obligará a revisar cómo se identifican los potenciales beneficiarios, cómo se priorizan los apoyos y bajo qué reglas se define el acceso, la permanencia o el egreso en los programas sociales.
“…Entonces, ¿los que nos hacen giros por ventas diarias, así sean pequeñas, recibimos transferencias por Nequi podemos quedar fuera del sistema porque el registro, sin verificar nuestros hogares, considera que somos solventes?” , es una de las tantas presuntas y temores que tienen los beneficiarios actuales.
Esta situación les ha traído a los alcaldes contrariedades con personas que desconocen la trazabilidad de la medida y seguramente, los politiqueros, alimentarán la crítica culpando a los mandatarios municipales.
Alcaldes como el de Cereté, Córdoba, Said Bitar, hace esfuerzos por explicarle a la ciudadanía que no es una política municipal, sino nacional y aseguró que gestionará ante las instancias nacionales las acciones necesarias para proteger a las familias más vulnerables de Cereté.
El tránsito hacia el RUI tendrá un período de dos años para realizar análisis de impacto y ajustes metodológicos, en medio de una reclasificación preliminar que podría mover miles de personas hacia una clasificación ascendente y otra amplia porción de ciudadanos hacia una descendente frente a su ubicación actual en el Sisbén.
La aclaración institucional es clave en medio de la incertidumbre que puede generar la reclasificación, porque el RUI no operará como una orden automática de ingreso, permanencia o salida de los programas sociales. Su función será servir como instrumento de focalización, mientras que las entidades administradoras de cada oferta conservarán la responsabilidad de definir criterios, puntos de corte, plazos, mecanismos de transición y actos administrativos específicos.
